jueves, 29 de junio de 2017

La hora menguada de Miguel Montero

El Emergente
Ignacio Serrano

New York Yankees v Chicago Cubs
Montero tuvo una rara aparición como
lanzador, en mayo / Zimbio.com
Miguel Montero llegó a ser uno de los mejores catchers en las Grandes Ligas. Entre 2009 y 2012 bateó para .283/.361/.457, con una media de 15 jonrones y 70 empujadas. En 2011 fue el líder de la Liga Nacional con 41 por ciento de éxito ante los robadores contrarios. Fue llamado al Juego de Estrellas ese año y de nuevo en 2014.

No debe ser fácil perder tan rápidamente ese estatus, cuando se está por cumplir apenas 34 años de edad. Se supone que la carrera de un receptor es larga, si mantiene la potencia de su brazo, es inteligente al llamar los pitcheos y mueve con habilidad la mascota. Que lo diga Henry Blanco.

A Montero le tocó duro. Se suponía que estaba con los Cachorros para ser el titular detrás del plato y perdió tiempo de juego con David Ross, primero, y luego con Willson Contreras. Ross nunca fue más que el mejor amigo de Jon Lester, su mascota personal; Contreras, un novato que hace tres años no aparecía en el radar de los oseznos.

Su defensa venía bajando. En 2015 puso out a 20 por ciento de los rivales. Pasó a 11 por ciento en la siguiente justa. Andaba en 3 por ciento en 2017.

Su valía también se redujo, porque los radares hoy permiten medir la capacidad de mascoteo de cada quien, al comparar las bolas cantadas como strikes y los strikes cantados como bolas por los umpires. Montero ocupa un lugar en la mitad de la tabla en ambos baremos. Ross fue uno de los mejores en la MLB, hasta su retiro, y Contreras es un peligro ofensivo en pleno crecimiento, con un potente brazo.

Todo eso limitó al capitalino a apenas 284 apariciones en el plato en 2016. Bateó para .216/.327/.357, con ocho cuadrangulares y 33 impulsadas. Y en los playoffs fue peor. Apenas promedió cuatro viajes al home en cada serie. Cuando fue entrevistado durante la parada triunfal en Chicago, no pudo callar la inconformidad que sentía en su corazón.

¿Por qué se quejó del manager Joe Maddon? Es un grandeliga inteligente, como pocos, ¿qué podía ganar con expresar su posición?

El momento no era el adecuado, porque con él en la banca su divisa consiguió la primera Serie Mundial de la franquicia en más de 100 años. Nada importaba más que el anillo y esa celebración. Y el martes tampoco era la hora de exponer los fallos de sus pitchers al no cuidar a los corredores; aunque es cierto lo que dijo, aunque parece fácil robarle bases a Jake Arrieta y Jon Lester, el beisbol no perdona a quienes reparten las culpas entre compañeros y Contreras, con esos mismos lanzadores sobre la lomita, ha puesto out a 34 por ciento de sus contrincantes.

La despedida de Montero a través de Twitter y sus primeras declaraciones a la prensa parecen sugerir que estaba harto del papel que le tocó últimamente. Los Cachorros están obligados a pagarle el resto de su salario de 14 millones de dólares y él podrá buscarse otro hogar.

¿Qué le espera? Es difícil asegurarlo. Es posible que por la recta final se abra una brecha en alguna divisa aspirante y, además, no ha bateado mal este año, con .286 de average y .805 de OPS. Ahora mismo, no parece muy posible conseguir la titularidad en otra parte, salvo que aparezca una lesión. Distinto es el caso de los Azulejos u otros, que podrían requerirlo como receptor suplente.

Sea así o no, es una lástima que un pelotero tan correcto durante 12 años de carrera haya terminado de este modo uno de sus episodios estelares.

Publicado en El Nacional, el jueves 29 de junio de 2017.

4 comentarios:

  1. A Maddon le desagradaba Miguel Montero, buscaba una excusa para salir de él y Miguel se la dió

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    1. Totalmente de acuerdo, la relación entre ellos no fue buena y pienso que con los susodichos Lester y Arrieta tampoco... Las declaraciones de Rizzo confirman que había mucha hipocresía en ese clubhouse y para colmo el desempeño del equipo está temporada es bastante irregular

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  2. Estoy de acuerdo, pero Montero dejo de lado una regla no escrita en el beisbol lo que pasa en el dogout se queda alli y criticar publicamente a sus compañeros no lo deja bien parado a la hora de llegar a otros equipos que pensaran los nuevos lanzadores o peloteros de el.

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  3. Cuando apenas esta por cumplir 34?. Eso es segun la MLB, pero Miguel Montero en realidad está a punto de cumplir 36 años. Cuando ya ha esa edad a los receptores sus cualidades defensivas van mermando. Lo digo con propiedad porque yo lo vi jugando de niño, el es del año 1981, muy bueno por cierto en ese entonces y siempre fue buen jugador, lo que pasa es que el tiempo no pasa en vano

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