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sábado, 6 de mayo de 2017

La ruta de Luis Aparicio y Oswaldo Guillén

El Emergente
Ignacio Serrano

Colorado Rockies v San Diego Padres
Zimbio.com
A Antonio Senzatela le queda un camino largo. Apenas ha recorrido una sexta parte, pero su estreno en las Grandes Ligas permite soñar con un logro inédito entre venezolanos: tener a un pitcher que también resulte Novato del Año.

Senzatela posee las herramientas. Es uno de los principales prospectos de la embajada nacional en las Mayores, a pesar de que Baseball America y otras publicaciones pusieron por delante de él a Anderson Espinoza y Germán Márquez.

El punto con el carabobeño estaba en su inexperiencia. Los evaluadores de talento tienen que ponderar el potencial junto con el momento exacto de madurez de cada jugador. Por eso, quizás Iván Medina haya sido la única excepción, al momento de ubicar al lanzador criollo más prometedor de 2017.

Únicamente dos nativos han conseguido el premio destinado a los mejores reclutas, a pesar del entusiasmo que generaron muchos otros, como el Chico Carrasquel y Vitico Davalillo.

Luis Aparicio abrió la cuenta. Irrumpió en la gran carpa en 1956, consiguió el primero de nueve lideratos consecutivos como robador de bases en la Liga Americana y causó impacto por su defensiva. No decepcionaría. En lo sucesivo, se consolidó como el shortstop defensivo más notable de su generación, corresponsable del término Go go Sox con que bautizaron a aquellos correlones Medias Blancas de Chicago.

Oswaldo Guillén sumó el segundo caso. Tres décadas después, en 1985, consiguió la distinción con los mismos patiblancos. También tenía velocidad, aunque no fuera tanta, y también fue un torpedero de excepcional defensiva. De hecho, y aunque los aficionados más jóvenes no puedan creer esto, quizás fuera mejor que el mismísimo Omar Vizquel, algo que dejó de ser posible en 1992, cuando un choque en la grama corta del jardín derecho con Tim Raines le destrozó los ligamentos de la rodilla y le quitó para siempre el extraordinario alcance que mostró en sus mejores tiempos.

No ha habido otro, después de eso, aunque Freddy García estuvo cerca. En 1999, con los Marineros de Seattle, casi se convirtió en aquello que ahora busca Senzatela, ser el primer monticulista venezolano consagrado como Novato del Año. Su estreno en la MLB fue excelente, con marca de 17-8, efectividad de 4.07 en más de 200 innings y 170 ponches.

Sobre García únicamente apareció un novicio con más apoyo. El caraqueño terminó segundo en la votación detrás del boricua Carlos Beltrán, que largó 22 jonrones, con 27 bases robadas, 108 carreras impulsadas y una línea de .293/.337/.454 con los Reales de Kansas City.

Elvis Andrus vino después. Otro paracorto, pero con los Rangers de Texas. En 2009 asombró por su capacidad atlética en el short y sus 33 estafas, más una línea de .267/.329/.373, insuficiente para dar caza al relevista Andrew Bailey, quien salvó 26 juegos para los Atléticos de Oakland, con 1.84 de efectividad en 83.1 innings.

Ahora aparece Senzatela, con casi todo el camino por delante, pero con una sexta parte del premio en sus manos. Fue designado Novato del Mes en la Liga Nacional y su primera presentación en mayo fue igual de auspiciosa. Amaneció el viernes como líder del viejo circuito con 4 victorias y 6 aperturas, más 2.84 de efectividad y 177 de efectividad ajustada.

¿Será él? Por ahora, es el más firme candidato para emular a Aparicio y Guillén.

Publicado en El Nacional, el sábado 6 de mayo de 2017.

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