miércoles, 10 de mayo de 2017

El prometedor regreso de Luis Valbuena

El Emergente
Ignacio Serrano

Houston Astros v Los Angeles Angels of Anaheim
Zimbio.com
La larga tabla de Luis Valbuena hizo que Jaff Decker corriera hasta la pared del Coliseum, en lo más profundo del jardín central. Su salto hizo que su guante quedara muy cerca de la pelota, pero esta pasó limpiamente a tierra de nadie, arriba del enorme cartel que advertía en amarillo la frontera de los 400 pies.

El primer jonrón del zuliano con Anaheim fue un tablazo indiscutible. No sirvió para la victoria de los Ángeles, porque los Atléticos dejaron en el terreno a los serafines, pero dejó sentado que posee las armas para ayudar a su nuevo equipo, y que goza de buena salud.

Las lesiones en la corva han impedido que el toletero zurdo despliegue todo su potencial en 2017. Pero a sus 31 años de edad parece estar en el punto más alto de su trayectoria, un camino que comenzó de manera rocambolesca, siendo catcher, sin que los scouts se interesan en él, y finalmente convertido en infielder, grandeliga con Cleveland y figura casi oculta en Houston.

El largo swing de Valbuena ha sido, probablemente, la razón por la que su average ha sido tan bajo a lo largo de su carrera. Tiene .233 en 10 campañas, lo que no habla bien de su talento. Pero ese mismo bateador suele poner 80 puntos más de OBP, campeonato tras campeonato, por su disciplina en el home, y en 2015 disparó 25 cuadrangulares, un tope personal.

Esa cifra ha podido igualarse o incluso superarse, de no ocurrir el desgarre que cortó tempranamente su campaña, en el torneo pasado. El nativo de Caja Seca vivía su mejor cosecha, con una línea de .260/.357/.459, más 13 vuelacercas, 40 empujadas y 44 boletos en 90 encuentros, al momento de lastimarse.

Quizás no haya otro grandeliga criollo tan experimentado y tan subvalorado. Pero hay razones para creer que todavía está por aportar lo mejor de sí.

Han quedado definitivamente atrás sus tiempos como intermedista, no digamos ya como campocorto. Los Astros le asignaron la tarea de custodiar las esquinas del cuadro y las estadísticas modernas confirman que ese es su lugar. Sus registros en Total Zone y en Carreras Salvadas son positivos desde que la mudanza se hizo definitiva. Su capacidad atlética florece en primera y tercera, en desmedro de los problemas de alcance que sufría alrededor de segunda. Hoy puede ayudar tanto con el guante como con el madero.

Los Ángeles apostaron a eso, cuando le dieron un contrato millonario hasta 2018, con una opción para 2019. No tenían un lugar abierto para él, por la presencia del inicialista C.J. Cron, el antesalista Yunel Escobar y el designado Albert Pujols. Pero el plan fue siempre que jugara a diario, a pesar de la sobrepoblación. Los casi crónicos problemas físicos de Pujols y, en última instancia, el propio Cron, podrían abrirle espacio. Al final, fue él quien se lesionó.

Ya está sano y en acción. Tiene algo más de una semana en el roster activo y hasta ahora ha hecho exactamente lo que querían en Anaheim. Al escribir estas líneas tenía una línea de .316/.381/.474, con .855 de OPS y 143 de OPS ajustado. Las cinco cifras serían topes personales, si la temporada terminara ya.

Ha transcurrido muy poco tiempo como para soltar las campanas al viento. Y la fanaticada seguirá prestando atención a otros nombres rutilantes. Pero su vuelta al juego arranca una sonrisa a quienes tenemos años siguiéndole los pasos.

Publicado en El Nacional, el miércoles 10 de mayo de 2017.

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