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martes, 11 de abril de 2017

El feliz cumpleaños del Rey

El Emergente
Ignacio Serrano

Seattle Mariners v Los Angeles Angels of Anaheim
Zimbio.com
Sólo hay un pitcher activo en las Grandes Ligas con una seguidilla mayor a la de Félix Hernández, que ha iniciado 361 juegos en las Mayores, contando desde el comienzo de su carrera, y jamás ha sido utilizado como relevo de otro lanzador.

CC Sabathia acumula 483 en fila. Pero sólo tenía 343 aperturas a cuestas aquel 21 de julio de 2011, el día de su trigésimo primer cumpleaños, cuando sopló las velitas y, casualmente, subió a la loma para hacer lo que mejor suele hacer.

Hernández llegó el sábado a 31 años de nacido y también trepó al montículo en su onomástico. Quiso la casualidad que emulara en eso a Sabathia. Desde que fue llamado a la gran carpa por los Marineros, en 2005, fue instalado para siempre en la rotación. Nunca ha sido empleado como apagafuegos. Era un predestinado desde que firmó, siendo adolescente, aquel contrato por el que recibió 710.000 dólares de bonificación.

En Seattle soñaban con ver al carabobeño convertido en el as de la franquicia. Él soñaba con seguir los pasos de Freddy García, a quien admiraba.

Hernández creció más allá de las expectativas. Comenzó su décimo tercera campaña con más de 2.400 innings y 154 victorias en su hoja de servicios. No tuvo tiempo de formar parte del mismo staff de García, que en 2004 fue cambiado a los Medias Blancas y no estuvo allí cuando le tocó debutar en la MLB. Pero el tiempo le ha permitido ponerse a un tris de igualar el récord de su ídolo, que se retiró con 156 encuentros ganados, una marca todavía vigente entre sus compatriotas.

El Rey Félix ya es el monticulista con más entradas y más compromisos iniciados entre todos los que nacieron en Venezuela. También es el criollo con más ponches propinados, con 2.276, y el que suma más blanqueos, con 11. Le falta superar esos 156 triunfos para terminar de labrarse una leyenda aquí.

Pero Hernández es mucho más que un astro local, el más adelantado heredero de García y Johan Santana. Su trayectoria le ha puesto ya junto a algunos de los serpentineros más sobresalientes de todos los tiempos, al trazar una raya y precisar lo que cada uno hizo antes de cumplir los 31 años de nacido.

Únicamente dos figuras han podido combinar a esa edad tantos innings, con tantas victorias y tantos ponches como él. El primero fue Walter Johnson. Le siguió Bert Blyleven, más de medio siglo después.

Don Drysdale se quedó corto para entrar en ese exclusivo club, con 50 fusilados menos.

Drysdale, Johnson y Blyleven tienen una placa en el Salón de la Fama. También la tienen Nolan Ryan, Sandy Koufax y Pedro Martínez. Porque seis de los ocho pitchers que han logrado pasar por las armas a más de 2.200 contrarios antes de cumplir los 31 años lograron finalmente su lugar en Cooperstown. Únicamente Sam McDowell se quedó fuera del templo de los inmortales, después de apuntar su nombre en esa cifra tan temprano.

Hernández es el octavo en la lista y todavía no es elegible para el pabellón, claro, porque se mantiene en actividad. Ha dicho que quisiera mantenerse al menos hasta los 40.

En Seattle sueñan con que sea así. Y no parece imposible, dada esa durabilidad que le ha permitido apilar 10 torneos de 190 entradas o más. Es algo que sólo Drysdale y Christy Mathewson, otro integrante del Salón de la Fama, mostraban cuando soplaron las 31 velas del pastel, como acaba de tocarle al Rey.

Publicado en El Nacional, el martes 11 de abril de 2017.

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