domingo, 13 de noviembre de 2016

¿Qué pasará cuando la Corte decida?

El Emergente
Ignacio Serrano

La Corte de lo Contencioso Administrativo va a darle la razón a Alex Cabrera, una vez más.

El beisbol profesional venezolano debe estar preparado. Posiblemente será pronto. No hay razones para pensar que ahora no veremos una decisión favorable al monaguense, dados los antecedentes.

No importa la improcedencia de la intervención de los tribunales civiles en asuntos de orden estrictamente deportivos.

El ordenamiento que rige la actividad atlética en el mundo entero proscribe e incluso combate los rarísimos casos en los que esa línea ha sido cruzada. El Sport Marítimo desapareció, pese a tener un amparo a su favor, cuando la FIFA y la FVF reaccionaron ante la peligrosa intromisión de la justicia ordinaria en el campo de las decisiones deportivas.

Tanto la Corte Primera como la Corte Segunda han dictado sentencias peligrosas para nuestra pelota, que pueden crear una situación impensable.

Han apelado a la Ley del Deporte para anular una sanción deportiva, cuando la propia Ley del Deporte establece taxativamente que el campo profesional debe ser regido por una ley distinta, todavía sin promulgar.

Un aspecto crucial de la demanda estuvo en señalar que la LVBP carece de un Consejo de Honor, última instancia de apelación, como ordena la Ley del Deporte a las asociaciones y federaciones. Pero ya sabemos que ese cuerpo legal excluye el área profesional, y que la liga sí tiene su propia versión del Consejo de Honor, sólo que con un nombre distinto: el Comité de Apelación.

Nada de eso ha importado.

Cabrera ha pedido que se declare a la LVBP en desacato. Hemos visto lo que ocurre con personalidades declaradas en desacato en otros casos del acontecer nacional. Una situación de quiebre amenaza nuestro beisbol.

El jugador rehúsa a someterse al examen antidopaje con dos argumentos: toma legalmente Adderall (que está prohibido en el olimpismo, porque también sirve para potenciar artificialmente las condiciones físicas) y señala que su caso positivo de este año fue anulado por la Corte.

Es un hecho que Cabrera tenía que entregar el récipe médico antes de cada temporada y que debía hacerlo personalmente. Él presentó el papel en la 2014-2015. Pero no lo hizo para la 2015-2016 y rompió la norma.

Una persona puede tener muchas razones para comerse una luz roja en la calle. Pero el agente de tránsito está obligado a reconvenirlo, porque cruzar en rojo está prohibido. Las reglas se hacen para cumplirse. Lo contrario es el caos.

Hemos vuelto a leer la sentencia original. A Cabrera se le levantó el castigo, mientras se determina la procedencia de la sanción. Pero no se anuló el positivo. El caso todavía existe, porque el fallo no lo eliminó. Y la Política Antidopaje de la LVBP establece que todo positivo en el pasado obliga a un examen sin sorteo antes de jugar en el siguiente campeonato.

Jesús Montero, Reynaldo Rodríguez y Hassán Pena cumplieron con la exigencia, sin protesta. Todos los sancionados hasta hoy han servido el castigo y a menudo han logrado reducciones de la pena, al solicitarlo.

Cabrera ya estaría jugando y muchos habrían olvidado el caso. ¿Quién ha estigmatizado a Andy Pettitte? Nadie. Fue protagonista del mismo caso de dopaje que involucró a Roger Clemens, pero de inmediato aceptó su error, ofreció una disculpa, explicó las razones por las que lo hizo y obtuvo el perdón general. Clemens, en cambio, fue a los tribunales, perdió buena parte de su gloria y fama, y hoy está fuera del Salón de la Fama, al que de otro modo habría entrado por aclamación.

Es muy grave lo que está por ocurrir.

¿Qué harán los equipos cuando la liga y la Comisión Antidopaje sean declaradas en desacato? ¿Tenemos claro los amantes de la pelota lo que puede suceder a partir de entonces?

Publicado en El Nacional, el domingo 13 de noviembre de 2016.

5 comentarios:

  1. Los dueños de los equipos enchufados al régimen, probaran el sabor de lo amargo y por supuesto, pedirán cacao.

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  2. Los responsables de todo esto son los malandros de guillen, concepción y el laisami por contratar a un jugador que saben se inyecta sustancias prohibidas, pero claro, como ellos son enchufaos....No respetan nada, vergüenza mes debería de dar y ojalá si vuelve a jugar, el mismo equipo se tire a perder como dicen que lo hizo los 4 juegos que jugó

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  3. El empeño en destruir algo que funciona, en este caso la LVBP, es claro. Muy triste.

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  4. Mi opinion es: paremos la Liga y señalemos al villano de la historia, un personaje sin nada de respeto, y que se cale insultos de los aficionados y de los jugadores de todas las divisas para demostrarle que tener el apoyo de un fulano tribunal no significa que la razon este de tu lado.

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