sábado, 5 de noviembre de 2016

Los agentes libres venezolanos y su futuro en la MLB

El Emergente
Ignacio Serrano

¿Quién será el agente libre venezolano de mayor impacto en este receso entre temporadas?

Las lesiones moderan el entusiasmo. A falta de conocer quiénes quedarán en libertad por no recibir ofertas de arbitraje, y sin incluir ligamenoristas notables como Omar Infante, los criollos más relumbrantes en busca de un contrato acaban de salir del quirófano.

Wilson Ramos es el más sonoro de todos. De no sufrir una absurda lesión en la rodilla derecha, en septiembre, estaría a punto de firmar el contrato de su vida. Disparó 22 jonrones y disputó el título de bateo durante buena parte de la justa. Con el añadido de su defensa, era el candidato perfecto.

El receptor es, ahora, un caso difuso. No jugará antes de mayo, debido a la cirugía, y es posible que tarde otros meses para recuperar su ofensiva, visto lo que sucede con quienes son intervenidos por desgarres en el ligamento cruzado anterior.

No es absurdo esperar un contrato prorrateado por unos 5 millones de dólares y sólo una temporada. Queda por ver si será con los propios Nacionales de Washington, para servir como refuerzo en la recta final, o si terminará en la Liga Americana, donde podría completar su recuperación con algunos turnos como designado.

Henderson Álvarez es el otro nombre importante en la lista de 10. Llegó a ser el abridor número uno en la rotación de los Marlins de Miami, autor de un no-hitter, pero dos cirugías en el hombro le han postergado desde mediados de 2015.

El futuro inmediato del derecho es incierto. Quizás alguien le ofrezca algo semejante a lo que le dieron en febrero los Atléticos de Oakland, pero con menos dinero: un pacto con bonificaciones por rendimiento, de bajo riesgo para el eventual inversionista.

Otros integrantes de la lista también están mediatizados por las condiciones físicas: Franklin Gutiérrez, por ejemplo, y Félix Doubront, o inclusive Luis Valbuena.

El Guti debería regresar con los Marineros de Seattle. Es un matrimonio de conveniencia. Su condición crónica posiblemente evite ofertas multianuales y en el Safeco Field se ha consolidado como un conspicuo especialista contra pitchers zurdos, a quienes castigó con una línea de .280/.373/.511 y 12 de sus 14 cuadrangulares este año.

Doubront es uno de los talentos más puros en la decena de agentes libres, a pesar de su tendencia al descontrol, pero fue operado con la cirugía Tommy John y apenas estará recuperado entre abril y julio.

Valbuena posiblemente no regrese a los Astros de Houston. Allá ya estaban preparando el relevo, que se concretó con el buen estreno del cubano Yulieski Gurriel, nuevo dueño de la posición que defendió el zuliano, la tercera base.

La presencia de jóvenes ascendentes, como el inicialista A.J. Reed y el antesalista Alex Bregman, completan el inri. No parece haber lugares disponibles para él en la ciudad texana, pese a su buen guante y su capacidad para compensar con boletos y extrabases los muchos ponches que acumula.

El destino de Valbuena será una de las historias más interesantes para los venezolanos en el invierno boreal, porque tiene fuerza y puede jugar en varias posiciones con soltura. A pesar de la operación en la corva, que marcó el fin de la zafra para él, es uno de los nombres con más potencial entre los agentes libres criollos de 2016.

Publicado en El Nacional, el sábado 5 de noviembre de 2016.

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