miércoles, 5 de octubre de 2016

Reyes sin corona y otras decepciones

El Emergente
Ignacio Serrano

Los Tigres de Detroit pelearon hasta el último día y quedaron fuera de los playoffs, a pesar del aporte de Miguel Cabrera, el resurgir de Justin Verlander y la aparición de Michael Fulmer. ¿Fueron la decepción?

Posiblemente no. Los felinos comenzaron con cierto favoritismo en el centro de la Liga Americana, pero Aníbal Sánchez debía recuperar su vieja forma y Mike Pelfrey era una gran duda en la rotación. Para colmo, el as Jordan Zimmerman implosionó, entre lesiones e inefectividad.

En la Ciudad del Motor hubo pocos jugadores constantes todo el año. Eso les costó la clasificación, más que la debilidad del bullpen intermedio. Cabrera e Ian Kinsler rindieron, pero el designado Víctor Martínez se apagó al final y el antesalista Nick Castellanos se lastimó; el leftfielder Justin Upton no bateó en la primera mitad y el rightfielder J.D. Martínez pasó mucho tiempo incapacitado.

Como fuere, los Tigres no eran grandes favoritos.

El caso de los Astros de Houston es diferente. Han debido repetir en los playoffs, y no es consuelo que hayan sido eliminados en la semana final, con una nómina tan parecida a la del año anterior y el añadido de contar con el shortstop Carlos Correa desde el inicio del torneo.

Abril sacó a los siderales. Jugaron 10 bajo .500 y no pudieron levantarlo. Sobre todo, porque la rotación nunca pudo equiparar su buen 2015 y se envileció, sobre todo Dallas Keuchel, que estaba obligado a cosas notables, por defender el premio Cy Young, y Collin McHugh.

Faltaron extrabases. El centerfielder Carlos Gómez y el receptor Jason Castro fueron lágrimas ofensivas. El jardinero Colby Rasmus retrocedió y el antesalista Luis Valbuena quedó fuera cuando más falta hacía. Pero un abril positivo, un Keuchel sólido, un staff equilibrado, habrían metido a los texanos en el dinero, especialmente tras el aporte del campeón bate José Altuve.

¿Decepcionaron también los D’backs de Arizona? Sin duda. ¿Más que los Astros? Tal vez. Zack Greinke y Shelby Miller lanzaron de modo mediocre muchas veces. Eso nadie lo vio venir. Y el bullpen nunca se estabilizó, tras la deuda de la rotación.

Puede que fuera diferente si los patrulleros A.J. Pollock y David Peralta no se someten al bisturí. El doble hallazgo de los infielders Jean Segura y Yasmany Tomás, quien halló lugar en el right, habría estado mejor acompañada y tal vez la ofensiva habría compensando la enorme falta de pitcheo. Pero Greinke y Miller eran necesarios.

Ninguna decepción, sin embargo, resultó mayor que la de los Reales de Kansas City. Los campeones de la Serie Mundial no podían quedar sin corona de este modo anticlimático, con ese récord de 81-81 que desdice lo hecho en los pasados dos torneos.

Finalmente pasó factura tanta impaciencia en el home, tan escaso promedio de embasado. Desapareció la alegría de aquel equipo veloz a la defensiva y veloz entre las bases. El receptor Salvador Pérez fue apagándose, entre golpes, y el campocorto Alcides Escobar fue out más del 70 por ciento del tiempo. El inicialista Eric Hosmer y Alex Gordon fueron sombras de ellos mismos. El center Lorenzo Cain perdió electricidad.

Cierto que las lesiones devastaron un brillante bullpen y que faltaba dinero para ensanchar la rotación. Pero el adiós de los campeones mundiales tenía que ser con lucha, no con esta decepción.

Publicado en El Nacional, el miércoles 5 de octubre de 2016.

6 comentarios:

  1. No entiendo porque se le dice al equipo campeón de la mlb "campeones mundiales". De igual modo no acepto que se le llame "serie mundial " a lo que ya conocemos. Los reales de kansa city no se enfrentaron a ningún equipo de otro país o liga. Si hubiese un mundial de clubes y jugarán equipos de todas las latitudes o los campeones de todas las ligas del mundo, entonces si merecerían tal calificativo, tal como se habla de los campeones del caribe, pues se enfrentan los campeones de las principales ligas del caribe, aun cuando faltan algunas.

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    1. Callate gafo, discutes unas vainas estupidas de pana.

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  2. Se le dice serie mundial por tradición ya que cuando se empezó a jugar era una sino la única liga de béisbol profesional que existía y por promoción se le llamo de esta manera

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    1. Eso pudiera entenderlo. Pero no por eso, el equipo que la gane hoy en día se debe catalogar como los "Campeones mundiales".

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    2. Eso pudiera entenderlo. Pero no por eso, el equipo que la gane hoy en día se debe catalogar como los "Campeones mundiales".

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  3. Tienes razón, pero son campeones de serie mundial. Es sencillo, nadie va a cambiar eso, son décadas de tradición.

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