miércoles, 21 de septiembre de 2016

Dos semanas de sufrimiento para Altuve

El camarero venezolano de los Astros de Houston vive hoy la misma angustia que Andrés Galarraga o Magglio Ordóñez en su momento, mientras lucha por obtener su segundo título de bateo

Por Ignacio Serrano
El Nacional

Andrés Galarraga tuvo que esperar al penúltimo día de la temporada de 1993 para respirar tranquilo y abrazar la idea de que era el campeón bate de la Liga Nacional. Magglio Ordóñez llegó al último fin de semana de 2006 con dudas respecto a la ventaja que tenía y si era suficiente para poder celebrar.

Cada uno de los cinco venezolanos que han logrado una corona de bateo en las Grandes Ligas tiene su historia.

Algunas son apremiantes, como la de aquel Galarraga que no reunió las apariciones legales requeridas hasta el último fin de semana, con el legendario Tony Gwynn como su adversario; o ese Ordóñez que temía por la bien ganada reputación de Ichiro Suzuki, su principal perseguidor.

A José Altuve le ha tocado protagonizar su propio final de telenovela.

El 19 de agosto tenía un promedio de .366, su pico más alto, muy cerca del récord que impuso con .370 el Gato del año 93. Incluso, ya estando en pleno slump, recibió septiembre con .351, todavía lejos de Dustin Pedroia, su escolta de hoy.

Pedroia empezó el mes con .323, notable si se recuerda que estaba por debajo de .300 tan cerca como el 12 de agosto. Ahora la brecha es mucho menor: apenas 11 milésimas, con .336 para el venezolano y .325 para el estadounidense.

No es imposible un cierre de fotografía. El venezolano está muy por encima del promedio que exhibe en su carrera, que es de .311, aunque también es cierto que marcha por debajo de su tope personal, impuesto en 2014, cuando fue el campeón bate de la Americana con .341.

¿Qué le espera al camarero de los Astros de Houston? Es impredecible. Contando la jornada del martes, podía fallar 20 turnos en fila y todavía estar por arriba de Pedroia. Eso juega claramente a su favor. Pero depende de que su contrincante no pise el acelerador y vuelva a cerrar la brecha.

Es probable que los promedios hagan su parte. El criollo bateó para .206 en los 107 viajes que acumuló desde el 21 de agosto. El intermedista de los Medias Rojas de Boston muestra .406 en 144 ocasiones a partir del 12 de ese mes.

Resta menos de dos semanas de acción. Ni Altuve es tan malo ni Pedroia es tan bueno como dicen esos números. Es de esperar, entonces, que cada uno tome su nivel y que el nativo sea quien alce los brazos, si es cierto que está sano y que las molestias en una pierna y un costado fueron lesiones pasajeras. Pero ¿quién sabe?

A Galarraga le tocó esperar al penúltimo día en 1993 y Ordóñez llegó con el alma en vilo al último fin de semana de 2006.

Le toca ahora sufrir a Altuve.

El dato
Cinco son los campeones de bateo nacidos en Venezuela: Andrés Galarraga (1993), Magglio Ordóñez (2006), Carlos González (2010), Miguel Cabrera (2011-2013 y 2015) y José Altuve (2014). Un criollo ha ganado una corona en los anteriores seis torneos, incluyendo cinco cetros seguidos en la Liga Americana




Publicado en El Nacional, el miércoles 21 de septiembre de 2016.

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