Full width home advertisement

 

BÉISBOL VENEZOLANO

GRANDES LIGAS

Post Page Advertisement [Top]


El derecho, vecino de San Diego en su niñez, terminó la larga espera de los californianos, único equipo de las Grandes Ligas que restaba por conseguir un encuentro sin imparables ni carreras

Por Ignacio Serrano
ElEmergente.com

Los Padres de San Diego necesitaron 8.206 juegos para festejar su primer no-hit no-run en la MLB. Al derecho Joe Musgrove le bastaron apenas dos encuentros con el equipo de su ciudad natal para lograr la magia.

Musgrove se convirtó la noche de este viernes en el primer autor de un juego sin imparables ni carreras con el uniforme de los religiosos, una divisa que forma parte de las Grandes Ligas desde la expansión de 1969.


Una temporada que los californianos han preparado con tanto denuedo merecía un capítulo como este.

Los Padres estructuraron un equipo formidable, con una buena rotación que añadió en el receso invernal a los ases Blake Snell y Yu Darvish, que concedió al dominicano Fernando Tatis Jr. el más formidable contrato que haya firmado un pelotero sin una campaña completa en las Ligas Mayores y que ha deciddio plantar cara a los poderosos Dodgers de Los Ángeles, campeones de la División Oeste, de la Liga Nacional y de la Serie Mundial.

Los Rangers de Texas fueron las víctimas propicias para saldar la vieja cuenta, 3 carreras por 0.


El puertorriqueño Víctor Caratini, llegado en uno de los múltiples cambios realizados por la tropa monacal antes del Día Inaugural --lo mismo que Musgrove-- fue quien llevó la joya detrás del plato.

Pero Musgrove no es un recién llegado más, aunque posiblemente sea el más modesto de una rotación en la que abundan los talentos, pese a tener fuera por lesiones a Mike Clevinger y al dominicano Dinelson Lamet.

El derecho es oriundo de El Cajón, una localidad que hace parte de la gran zona perimetral de San Diego, y fue él quien puso fin a esa especie de maldición que tenía a su novena sin un no-no en más de medio siglo de historia.

UNA CIFRA: 27
Ha podido ser un juego perfecto. Joe Musgrove se enfrentó con 27 hombres, nadie le dio imparables y él no concedió boletos a sus rivales. Para decepción de los amantes de la perfección, el propio lanzador frustó la magna hazaña al golpear con uno de sus pitcheos a Joey Gallo, el único adversario que se puso en circulación.

Musgrove ponchó a 10 bateadores de los Rangers y realizó 112 pitcheos, en una muestra de economía y buena administración.

Todos los clubes de la MLB habían logrado al menos un no-hitter. Menos los Padres.

Si te gusta El Emergente, quizás puedas apoyarme con una mínima colaboración mensual. Haz click aquí y sé parte de esta comunidad

La familia Musgrove solía asistir a los duelos de San Diego mucho antes de la construcción de su casa actual, el Petco Park, y él mismo viste el número 44 en tributo a Jake Peavy, su pitcher favorito en la niñez, antiguo astro de esa franquicia, según resaltó la agencia The Associated Press.

EN POCAS PALABRAS:
"Es increíble haberlo logrado con el uniforme de los Padres. Que sea el primero en la historia de la organización es increíble"
JOE MUSGROVE

"No iba a salir del juego", agregó el pitcher durante la rueda de prensa vía Zoom que fue reportada por ESPN.com y muchos otros medios estadounidenses. "Sabía que esta sería mi noche, pero si me daban un hit estaría conforme, también. "Estaba tan metido en lo mío. No tenía ninguna intención de salir del juego".

Una línea de José Treviño en el octavo acto y un duro roletazo del emergente David Dahl en el noveno fueron las mejores conexiones en su contra.

"Hubo como tres veces distintas en las que pensé que lo había perdido", admitió Musgrove, quien sabía claramente que estaba en medio de gema que, confesó, le dejó "completamente exhausto".


El manager Jayce Tingler, uno de los pocos que guardó la precaución en la fiesta que siguió, al saludarle de forma contenida y con la mascarilla puesta, no ocultó su alegría.
   
"Creo que de la forma en que lo hizo, hizo que fuera más dulce, más especial para él", indicó el estratega. "Él creció en San Diego y este fue siempre su equipo. Es una historia perfectamente escrita".

Únicamente faltó que ocurriera en el Petco Park y no en el Globe Life Field de Arlington, donde ocurrió.

DATO.
El último juego sin hits ni carreras en las Grandes Ligas fue el de Alec Mills el 13 de septiembre pasado, con los Cachorros de Chicago. Víctor Caratini también fue el catcher en aquella oportunidad. De acuerdo con los archivos de Elias Sports Bureau, el puertorriqueño es el primer receptor en la historia que conduce dos no-hitters consecutivos con equipos diferentes.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Todos los comentarios deben evitar los insultos. Se puede criticar sin llegar a la grosería o el irrespeto

Bottom Ad [Post Page]

| Colorlib