Top Menu

 

QUIETO EN PRIMERA. Hay que dominar los impulsos


QUIETO EN PRIMERA
Por Alfredo Villasmil Franceschi

La semana pasada se vaciaron las bancas. Ramón Laureano, considerado por sus compañeros de equipo como un buen tipo, sencillamente no pudo resistirse a los insultos proferidos por Álex Cintrón, coach de bateo de los Astros de Houston, quien le gritaba cosas desde la banca. Fueron tan graves aquellas palabras, que el jardinero de los Atléticos de Oakland se embaló contra Cintrón sin pensar las consecuencias.

“Hablamos de eso en el cuarto de los coaches”, dijo Baker a MLB.com, antes del primer juego de la serie contra los Gigantes, en el Minute Maid Park. “No he escuchado nada de Major League Baseball, pero es algo que ya pasó. Es desafortunado. Estamos tratando de que no vuelva a pasar. Eso es lo más importante. No fue una reunión muy larga la que tuvimos. No hemos escuchado nada de la liga”. Con estas punzantes declaraciones, el timonel de los Astros deja muy claro su desacuerdo con lo hecho por Cintrón.



Y es que Laureano había sido golpeado ya dos veces en el juego. En la primera ocasión fue con una recta de 91 millas, pero en la segunda, cuando perdió la dulzura de su carácter, el pelotazo fue con una curva alta, que no rompió, lanzada a 78 millas por hora. Todo el mundo sabe que para pegar una pelota hay que hacerlo con recta de 90 o más, y las costillas.

“De cualquier manera, uno no le pediría a un muchacho joven hacer eso, y además no había razones para ello”, dijo Baker. “Ya ellos nos estaban ganando. Nos barrieron en la serie. No hay razón para golpear a nadie. Uno acepta lo que pasó y tratas de ganarles cuando los vuelvas a ver. Siento mucho que las cosas se hayan desarrollado de esa manera. Estoy seguro de que la liga me va a contactar y que a él (Humberto Castellanos) también lo van a contactar”.

Pero volvamos al caso de Laureano. Él perdió la chaveta. Siguió los impulsos de su corazón y no los de la razón y esto es lo que es incorrecto. En el deporte las provocaciones siempre están a la orden del día. Es algo normal que ocurra así. Siempre, por esa especie de prurito perverso, el contrario disfruta lanzando improperios al otro para ver si alguien pesca la carnada y cae en el anzuelo. Una técnica tan antigua con el mismo deporte.

"No tomo lo que (dijo Cintrón) muy a la ligera, y no creo que nadie lo haría", le declaró Laureano al sitio oficial de los Atléticos, en una rueda de prensa. "Es sólo una situación difícil. Reaccioné de esa manera, por desgracia, en momentos muy difíciles cuando se trata de distanciamiento social durante la pandemia. Parezco un tipo no muy listo. Cuando eres muy emotivo, especialmente sobre tu madre, es difícil".

Todo lo que dice es cierto. Hay que respetar, pero también es verdad que, como solía decir Eleonor Roosevelt, “las cosas te afectan realmente si tú dejas que te afecten”. ¿No hubiera sido más fácil ignorar aquellas palabras y dejar que se las llevara el viento? Sentirse aludido por alguien requiere un trabajo de la voluntad, tengo que querer sentirme así. Pero si la dejas pasar, pues aquellos insultos son dichos en contra de nadie.
Los abogados litigantes dicen siempre: “Más vale un mal arreglo que un buen pleito”. Otra frase genial es: “La mejor pelea es la que se evita”. Laureano puede haber tenido sus razones. Quizá en la calle, donde impera la ley de la selva, irse a los puños es un buen remedio, pero no en MLB, cuando estamos en una época complicada, con las estrictas reglas de distanciamiento, donde está expresamente prohibido irse a las manos. Ahora lo que queda es esperar.

Las sanciones han sido ejemplares. Las Grandes Ligas no pueden permitir tales desafueros. Las excusas y explicaciones valen poco. Las palabras de Laureano fueron infelices, sí señor, infelices. Trata de justificar lo injustificable. Las declaraciones de Baker son las de un hombre con sindéresis y moderación. Sólo nos queda esperar.

Listo, se acabó el juego. 

MSc. Alfredo Villasmil
WhtasApp: +1-829-526-2190
YouTube: ElVillasmil024
Instagram: ElVillasmil024
Twitter: @ElVillasmil024

Comparte este artículo:

Publicar un comentario

Todos los comentarios deben evitar los insultos. Se puede criticar sin llegar a la grosería o el irrespeto

 
Todos los derechos reservados © Ignacio Serrano, El Emergente. Dirección de BALOO Media. Licencia de OddThemes y VineThemes
Todos los derechos reservados © Ignacio Serrano, El Emergente. Dirección de BALOO Media.