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1989: el año del terremoto en la Serie Mundial


Por Joaquín Villamizar
Historias del diamante

Hoy vamos a hablar del beisbol de Grandes Ligas entre 1985 y 1989.

Denny McLain, ganador de 31 juegos en 1968 con los Tigres de Detroit, fue sentenciado el 25 de abril de 1985 en Tampa, Florida, a 23 años de prisión, al ser encontrado culpable de una serie de delitos, incluido el de posesión de cocaína.



Nolan Ryan (Astros) llegó a 4.000 ponches de por vida el 11 de julio de 1985, lo que nadie había alcanzado hasta entonces. Completó los 4 millares ponchando a Danny Heep, de los Mets. Cuatro años más tarde, el 22 de agosto de 1989, fue también el primero con 5.000 ponches, al fusilar a Rickey Henderson, de los Atléticos. Terminó su carrera en 1993, con 5.714 ponchados de por vida. Sólo otros tres han llegado a los 4.000 o más ponchados durante toda su carrera: Randy Johnson, con 4.875; Roger Clemens, con 4.672; y Steve Carlton, con 4.136 strikeouts.

El 7 de agosto de 1985 terminó la huelga de dos días que obligó a cancelar 25 juegos. Los dueños retiraron la propuesta de un tope salarial en los arbitrajes, que era la causa de la discordia. Aún no han podido imponerla.

Pete Rose (Rojos) superó el 11 de septiembre de 1985 la marca de hits de por vida de Ty Cobb, al disparar un sencillo frente a Eric Show, de los Padres. Ese fue su hit 4.192. Más tarde, se descubrió que la marca de Cobb era de 2 menos, 4.189. Rose se retiró después de la campaña de 1986, con 4.256 incogibles, lo que sigue siendo el récord.

El 28 de febrero de 1986, el comisionado Peter Ueberroth suspendió por un año a Dave Parker, Keith Hernández, Lonnie Smith, Dale Berra, Jeffrey Leonard, Enos Cabell y Joaquín Andújar por problemas con las drogas. Pero ninguno cumplió la sentencia, porque fue eliminada.

Al Campanis, quien fuera gran embajador del beisbol en relación con América Latina, renunció el 8 de abril de 1987 a su cargo de muchos años como vicepresidente de los Dodgers. Fue a consecuencia de haber afirmado dos días antes, en una entrevista televisada de costa a costa, literalmente lo siguiente: “Los negros no poseen lo que se necesita para ser managers”. Tal aberrante aseveración provocó lo esperado, un escándalo en el mundo del beisbol en Estados Unidos.

Mark McGwire (Atléticos) conectó el 29 de septiembre de 1987 su jonrón 49 de la temporada, 11 más que el anterior récord por un novato. McGwire, impulsó 118 carreras. Comienza en este año de 1987 a hablarse del posible uso de los esteroides anabolizantes por parte de algunos bigleaguers. Ni la oficina del comisionado ni los líderes de los peloteros opinaron en su oportunidad nada al respecto.

El 23 de junio de 1988, el dueño de los Yanquis, George Steinbrenner, despidió al manager Billy Martin por quinta vez. Lo sustituyó con el mismo a quien Billy había suplido, Lou Piniella.

El 9 de agosto de 1988, a los 74 años de haber abierto sus puertas por primera vez al público como Weeghman Park, se celebró en el Wrigley Field de Chicago el primer juego nocturno. Fue el último estadio en el que se instalaron luces. Los Cachorros le ganaron a los Mets 6-4.

El 8 de septiembre de 1988 fue elegido el séptimo comisionado, A. Bartlett Giamatti. Profesor de la Universidad de Harvard, se desempeñaba para ese momento como Presidente de la Liga Nacional. Comenzaría sus labores el 1° de abril de 1989.

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José Canseco (Atléticos) robó 2 bases el 23 de septiembre de 1988 contra los Cerveceros y así se convirtió en el primer pelotero en la historia con 40 jonrones y 40 robos en una misma temporada.

El lanzador zurdo Dave Dravecky (Gigantes), de regreso al beisbol tras una operación por un cáncer, cayó sobre la lomita en Montreal, el 15 de agosto de 1989, al intentar hacer un lanzamiento. Sufrió fractura del húmero (hueso del brazo) izquierdo. Lo operaron y se descubrió que tenía otro tumor en el brazo de lanzar y después de esta operación siguió otra, hasta que decidieron amputarle el brazo. Dravecky vive y tiene 64 años.

El nuevo comisionado comenzó una persecución a Pete Rose, de quién todo el mundo sabía que le gustaba apostar. Contrató detectives y afirmó haber establecido que Rose apostó en el beisbol. Lo expulsó del ambiente del beisbol de por vida el 24 de agosto de 1989. Ocho días después, el 1° de septiembre, Giamatti murió por un Infarto al miocardio. Fumaba tres cajetillas de cigarrillos al día y fue sustituido por su asistente, Fay Vincent, que siguió el hostigamiento contra Rose.

Cuando se acercaba la hora de empezar el tercer juego de la Serie Mundial Atléticos-Gigantes en 1989, a celebrarse en San Francisco, un terremoto cambió el curso de la historia. He aquí el testimonio del periodista e historiador de beisbol Juán Vené: “Desde las alturas del palco de la prensa, en Candlestick Park, se podía ver todo el terreno de juego, mientras escribía mi columna antes de ese juego. A mi lado, el director de beisbol del USA Today, Hal Bodley, también trabajaba. Estábamos a tan sólo 21 minutos de la voz de play ball. Era el martes 17 de octubre de 1989, a las 5:04 pm, algunos peloteros corrían y los pitchers abridores ya iban a salir a calentar sus brazos. De repente, se escuchó un sonido y le dije a Hal: “¡Este es ruido de terremoto!”. Hal quiso reprocharme: “¡Estás obsesiona...!”. Y, se oyó otra voz cercana gritar con desesperación (¡que no olvidaré nunca!): “Earth-quake!... Earth-quake!”. Fue entonces cuando Hal se dio cuenta que la tierra se movía. Mis recuerdos auditivos del terremoto de Caracas (del 29 de julio de 1967) habían funcionado bien. Parecíamos estar dentro de una coctelera gigante. Es cierto, mientras más alto esté uno, más se siente el movimiento”.

“El terremoto fue de 7.1 en la escala Richter. Pronto todos en el estadio sabían lo que ocurría. Los peloteros de ambos equipos, olvidaron de pronto su rivalidad natural de la serie. Vivían entonces la misión de vida o muerte de sacar a sus familiares de las tribunas para llevarlas al campo, el sitio más seguro en el parque. ¡Candlestick Park se comportó como un campeón! Aunque más de 60 mil personas llenábamos las localidades, nada hubo que lamentar. Sólo un pedazo de concreto se cayó, sin causar daño a nadie. Los periodistas sufrimos la incomodidad de llegar al hotel sin transporte y sin energía eléctrica. Y debimos tomar extremas previsiones al caminar por las calles, para evitar ser alcanzados por escombros que caían de lo alto de los edificios (especialmente cristales)”.

“En otras áreas de San Francisco murieron 67 personas, hubo 629 heridos y 1.972 personas quedaron sin hogar. Las pérdidas en dinero, se calcularon en 6.800 millones de dólares. Esta Serie Mundial de 1989, en la cual Dave Stewart (Atléticos) fue el Más Valioso, con 2 ganados y efectividad de 1.69, contó también con Mike Moore, que ganó los otros dos desafíos, y será recordada como “La Serie del Terremoto”. El puente que une a Oakland y San Francisco se partió en 2 y se desplomaron docenas de edifícios y casas con muchos incendios. La preciosa y alegre metrópoli quedó en tinieblas. La mayoría de las edificaciones son antisísmicas y, sin embargo, no se pudo evitar la catástrofe”.

“En cuanto a la Serie, los periodistas que la cubrimos nos transformamos en reporteros telúricos durante los doce días que debimos esperar para su reanudación. En los tres primeros días, posteriores al terremoto, escribíamos alumbrados con velas o velones y las informaciones las transmitíamos por vía telefónica. El manager de los Gigantes, Roger Craig, pareció olvidar que estaba en medio de una Serie Mundial y no hizo nada por el equipo. Mientras que el de los Atléticos, Tony LaRussa, se llevó a su club a entrenar a Phoenix, Arizona, donde esa organización tenía sus instalaciones de Spring Training. Oakland había ganado en su casa los 2 primeros juegos de la Serie Mundial, 5-0 y 5-1. Pero cuando los Gigantes cayeron también, 13-7 y 9-6 en los dos siguientes juegos finales, por supuesto que posterremoto y en Candlestick Park, se acusó a Craig de haber descuidado la preparación de sus peloteros”.

“El segundo juego de la Serie Mundial fue en Oakland, el domingo 15 de octubre, y el tercero en San Francisco, el viernes 27. Nunca antes en la historia se interrumpió una Serie Mundial por causas diferentes a la lluvia y el frío... ¡y por tanto tiempo! Se llegó a considerar la posibilidad de darla por terminada sin celebrar los juegos que faltaban. Pero se decidió reanudar la actividad y levantar los ánimos para el regreso de la vida normal en el área”.

Billy Martin, murió en un accidente de tránsito el 25 de diciembre de 1989, cuando la camioneta en donde viajaba se volcó cerca de su casa en Binghamton, NY. Es historia, amigos.

Joaquín Villamizar

Fuentes: Bill Felber, 125 Years of Professional Baseball. La Historia de las Series Mundiales, por Juán Vené. Cinco mil años de Beisbol por Juan Vené.

Revisa aquí el archivo de columnas de Joaquín Villamizar.

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