Top Menu

 

Cuando la Serie Mundial se jugó al mejor de 15 juegos

Los Wolverines de Detroit, campeones de la Liga Nacional en 1886

Las Series Mundiales del Siglo XIX fueron muy desprolijas. Es por eso que la mayoría de los historiadores no las incluyen en los balances de llamado Clásico de Octubre. Pero sucedieron

Por Joaquín Villamizar
Una cita con la historia

¿Cuál fue la Serie Mundial denominada como la del slide innecesario?... ¿Cuál fue la Serie Mundial más larga de la historia?... ¿Es cierto que una actriz donó un trofeo que llevó su nombre destinado al equipo ganador de la Serie Mundial?

En 1886, la Serie Mundial fue entre los Carmelitas de San Luis y los White Stockings de Chicago. Es decir, los mismos de la Serie Mundial anterior (¡la de los 103 errores!).

Los equipos querían reivindicarse después de esa horrible Serie Mundial. De nuevo se pautó para ganar 4 de 7 juegos. Los 2 primeros fueron en Chicago e iban 1-1. Pero en San Luis los de casa ganaron 3 en fila y así se llevaron la Serie Mundial.

El quinto y último juego fue especial. Se llegó a extrainning y en el décimo un pelotero de San Luis, Curt Welch, estaba en tercera, el pitcher de Chicago lanzó un wild pitch que pasó muy por arriba del receptor Mike King Kelly. Esta carrera anotada es célebre en la historia ya que fue anotada con un slide sensacional en el home (dicen que el catcher ni siquiera tenía la pelota, pero Welch se lanzó en gran deslizamiento) para anotar la ganadora.

Podía haber anotado caminando. Quedó para la historia como la Serie Mundial del “Slide innecesario”.

En 1886, el dueño de los Wolverines de Detroit (Frederick Stearns), un equipo de la Liga Nacional, retó al campeón de la Asociación Americana, los Carmelitas de San Luis, y su dueño, Chris van Der Ahn, aceptó. Pero, cuando le dijeron que era a ganar ¡8 de 15 juegos! pensó que era broma, hasta que entendió que era en serio.

Hubo que contratar un ferrocarril para trasladar a los 2 equipos. Se jugaría un juego en San Luis y otro en Detroit. Los demás se disputarían en ciudades importantes. Por primera vez en la historia, dos umpires controlarían el juego (John Haffney y John Kelly) considerados los más honestos. Se cobró por vez primera 1 dólar por juego. La actríz Helen Dauvray, esposa del shortstop de los Gigantes, Monte Ward, donó una copa para que se entregase al equipo campeón de la Serie Mundial de cada año, aunque el que ganara tres veces la competencia se quedaría con el trofeo para siempre.

Detroit ganó la Serie Mundial al vencer en 8 juegos (la más larga en la historia de las Mayores y primer equipo en ganar la Copa Dauvray).

La Serie Mundial de 1888 fue entre los Gigantes de Nueva York y los Carmelitas de San Luis. Serie Mundial signada por inconvenientes. El propietario de los Carmelitas acusó a dos umpires de haberse vendido a los apostadores (Haffney Kelly). Nunca se comprobó nada. El campocorto de los Carmelitas, Bill White, jugó por Bill Gleason (que había cambiado de equipo). White, cometió errores determinantes en la Serie Mundial. Nunca más jugó en las Grandes Ligas. Al final, ganaron los Gigantes con 6 victorias de 10. Esta vez, la Copa Dauvray quedó en manos del equipo del esposo de la actriz.

La Serie Mundial de 1889 fue íntegra en Nueva York, aunque no se llamó la Serie del Subway, ya que el Metro neoyorquino se inauguró en 1904. Pero sí había ferrocarril. Se llamó la “Serie del Tren”. Fue entre los Gigantes de NY de la Liga Nacional y los Bridegrooms (Novios) de Brooklyn de la Asociación Americana.

La Serie Mundial se disputó a 10 juegos, el que ganara 6. Los Gigantes vencieron por segundo año consecutivo y quedaron a uno de llevarse para siempre la Copa Dauvray.

En 1890, apareció la tercera Liga Grande (la Players League) así que ese año coincidieron tres circuitos. Los Bridegrooms de Nueva York se enfrentaron a los Colonels de Louisville. Se jugó para ganar 4 de 7. Los Novios ganaron los 3 primeros y los Colonels empataron milagrosamente a 3 juegos. Para el último juego hacía mucho frío y lluvia. Esta Serie Mundial pasa a la historia como la que tuvo menos espectadores en el último juego: ¡solo 302 fanáticos compraron boletos! Por el clima horrible se canceló el juego y los presidentes de las dos ligas decretaron empate.

La Copa Dauvray se extinguió sin propietarios. Por decisiones como esta, por este manejo desprolijo, es que algunos historiadores no toman en cuenta las Series Mundiales del Siglo XIX. Es historia, amigos.

Joaquín Villamizar

FUENTES: Historia de las Series Mundiales, por Juan Vené. Diario de H. Chadwick. The man who invented Baseball, H. Peterson.


Comparte este artículo:

Publicar un comentario

 
Todos los derechos reservados © Ignacio Serrano, El Emergente. Dirección de BALOO Media. Licencia de OddThemes y VineThemes
Todos los derechos reservados © Ignacio Serrano, El Emergente. Dirección de BALOO Media.