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Nadie habló del elefante en la sala durante la polémica visita a la Casa Blanca


Unos Medias Rojas divididos atendieron parcialmente este jueves la invitación del presidente Donald Trump. El evento terminó dividiendo al equipo en bandos política y racialmente distintos

Por Ignacio Serrano
ElPlaneta.com

Tres veces en este siglo asistieron los Medias Rojas a la Casa Blanca, sin importar si el presidente de los Estados Unidos era demócrata o republicano, de piel clara o afrodescendiente. Pero la tradicional visita de los campeones de la Serie Mundial fue totalmente distinta en esta cuarta oportunidad, generando una polémica que el equipo trató de manejar con tacto y que deja un recuerdo inusual del encuentro con Donald Trump.

La novena viajó fraccionada a Washington. Ningún pelotero afrodescendiente subió al avión. Únicamente jugadores y coaches con piel clara se presentaron en el asiento del poder ejecutivo y no pocos ausentes aprovecharon la ocasión para ventear las razones por las que no hicieron el viaje.

El manager Alex Cora dio el ejemplo, cuando a comienzos de semana envió al diario El Nuevo Día, de su Puerto Rico natal, una carta explicando que renunciaba a ir al acto para visibilizar el estado calamitoso de la Isla del Encanto, que aún sufre las consecuencias que dejó hace más de año y medio un devastador huracán, señaló.

Mookie Betts, actual el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, también faltó. Y con él, David Price y el resto de los miembros de color del roster.

Tampoco acudieron varios latinoamericanos, como Cora y el mexicano Héctor Velázquez, que fue muy vocal al ser interrogado.

“El Presidente ha dicho muchas cosas sobre México y prefiero no ofender a mi gente allá en casa, yendo a la Casa Blanca”, expresó Velázquez, de acuerdo con el portal MassLive.

David Ortiz, emblema de los bostonianos en este siglo, retirado desde hace dos temporadas, tampoco tuvo reparo en intervenir en la polémica.

“Soy un inmigrante”, recordó Ortiz ante NBC Sports Boston. “No quieres ir a estrecharle la mano a un tipo que trata a los inmigrantes como si fueran porquería”.

Fue una jornada llena de curiosidades inusitadas, mientras voceros del conjunto y sus principales directivos y propietarios trataban de recoger el agua derramada, aduciendo su respeto a las distintas posiciones tomadas.

“No vemos esto como un asunto de división racial, el beisbol es apolítico”, reiteró en varias oportunidades el presidente y dueño de los Medias Rojas, Tom Werner, indicaron los reportes.

El diario Boston Globe reveló que las cosas empezaron mal desde el día anterior, cuando al corresponsal del Washington Post en la Casa Blanca, enviado a ver al club en su cotejo del miércoles, para medir los ánimos de los peloteros, le fue negado su ingreso al clubhouse, después de terminado el juego.

Miembros del equipo de prensa del gobierno central escribieron mal el nombre de la divisa en su anuncio sobre la llegada de los actuales campeones, llamándolos “Red Socks” en lugar de Red Sox. Posteriormente, recalcó MassLive, publicaron un comunicado felicitando a la escuadra por haber conquistado la “World Cup Series”, en lugar de la Serie Mundial (World Series, en inglés).

“Lo que Boston ha hecho en este siglo, en un período tan corto, es impresionante”, recalcó Trump, que dedicó gentiles palabras en su papel de anfitrión y aprovechó para asegurar que ha sido mucho lo que su gobierno ha realizado por el devastado Puerto Rico, relató la agencia The Associated Press.

Chris Sale y el slugger J.D. Martínez, un estadounidense que desciende directamente de cubanos, encabezaron el recorrido de los jugadores, y Sale, el único sin corbata entre los hombres presentes, tomó el micrófono para agradecer al mandatario.

“Este es un gran honor. Es algo que apreciamos grandemente”, subrayó el número uno de la rotación.

Al final hubo sonrisas y bromas. Trump es aficionado de los Yanquis, el archi rival de los patirrojos, y recibió de regalo una camiseta de los campeones mundiales con el número 18. Pero nadie, absolutamente nadie, hizo referencia al enorme elefante presente en la sala. Como destacó el diario Boston Herald, ningún discurso ni declaración mencionó a los ausentes Cora, Betts, Price y compañía, aunque fuera precisamente ese silencio lo que hiciera mayor ruido, al recordar la gran cantidad de figuras que faltaron a la cita y las polémicas razones de sus reclamos.

Publicado en ElPlaneta.com, el jueves 9 de mayo de 2019.

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Todos los derechos reservados © Ignacio Serrano, El Emergente. Dirección de BALOO Media. Licencia de OddThemes y VineThemes
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