Top Menu

 

Gleyber Torres en la recta final

El emergente
Ignacio Serrano

Zimbio.com
Gleyber Torres salió de la lista de incapacitados de los Yanquis y desde este miércoles ha vuelto a ser parte del día a día en su divisa. Comenzó así una recta final que quizás sea histórica para la legión venezolana.

La ausencia del camarero coincidió con el resbalón de Nueva York, que sigue en la segunda casilla en el Este de la Liga Americana, pero lejos de Boston, ahora líder indiscutible.

Posiblemente haya sido coincidencia, porque los problemas de los Bombarderos pudieran tener más que ver con su staff de pitcheo que con lo sucedido en la intermedia, aunque la llegada del caraqueño es un impulso y una bocanada de aire fresco, visto cuánto aportó en la primera mitad de la temporada.

Torres todavía carece del mínimo necesario de apariciones legales en el plato para aspirar a los lideratos en average y demás promedios. A pesar de eso, sigue siendo el gran candidato al premio Novato de Año en el joven circuito, especialmente después de que su gran contendor, el japonés Shohei Ohtani, tuviera que bajarse de la lomita por problemas en el codo derecho, limitándose desde entonces al rol de designado.

El recluta nacido hace 21 años se mantiene al frente entre los novicios de la Americana, con 15 jonrones y 42 empujadas. Su compañero Miguel Andújar le escolta con 12 vuelacercas y 41 remolques, a pesar de haber sumado 120 turnos más que el criollo.

Andújar ha tenido una zafra más que decorosa, con una línea ofensiva de .294/.328/.500 que mucho se parece a la de Torres, aunque la de este último, con .290/.348/.548, tiene el doble mérito de estar acompañada por un OPS superior (.896 contra .828) y provenir de alguien que defiende la segunda base, una posición en la que la agilidad para poder usar el guante resta potencial e impacto con el madero (el dominicano, en cambio, es antesalista).

Ningún criollo ha ganado el premio Novato del Año desde que Oswaldo Guillén emuló en 1985 a Luis Aparicio. Ha pasado tanto tiempo, y han sido tan pocos los galardones de este tipo, que los aficionados y analistas tenemos fresca la respuesta a la trivia que refiere al legendario par.

Torres inició, al dejar la lista de incapacitados, el camino que le conducirá a ese parnaso que no pudieron visitar Freddy García, Miguel Cabrera, Félix Hernández ni Elvis Andrus, reclutas de postín que fallaron en su anhelo de cosechar los votos suficientes.

La ausencia del infielder de los Mulos (larga, si se le suman los juegos que no disputó en abril, por estar en Triple A) no impide que esté muy cerca de ser el número uno entre todos los novicios de las Mayores en los departamentos que primero ven los votantes: vuelacercas e impulsadas.

El mexicano Christian Villanueva, de los Padres, amaneció el miércoles con 19 bambinazos en más de 300 apariciones legales. Brian Anderson, de los Marlins, había llevado 49 rayitas al home, después de sobrepasar las 400 apariciones.

Si Torres, en apenas 241 idas al plato, estaba tan cerca de sus pares de la Liga Nacional, hay razones para esperar una emocionante recta final, en la que pueda cerrar con los mejores números entre todos los prospectos llegados a la MLB en 2018. Como ningún pitcher ha descollado como él, es posible que estemos presenciando el remate de uno de los novatos más sobresalientes que haya dado Venezuela. Veremos.

Columna publicada en El Nacional, el jueves 26 de julio de 2018. 

Compartir:

Publicar un comentario

 
Todos los derechos reservados © Ignacio Serrano, El Emergente. Diseñado por BALOO Media. Licencia de OddThemes y VineThemes