Derechos reservados. Las notas de este sitio no deben reproducirse sin la autorización de su autor

domingo, 8 de abril de 2018

Esos hijos de gatos que ya empiezan a cazar ratones

El emergente
Ignacio Serrano

César Izturis en su último año en la MLB, en 2013. Su hijo
César Daniel entonces tenía 13 años de edad 
Algo muy bueno debe tener César Daniel Izturis para estar por estos días en Tacoma. El muchacho cuenta 18 años de edad y viene de jugar en la Dominican Summer League, el primer peldaño en la escalera del desarrollo. En teoría, iba a Novatos o quizás Clase A de temporada corta. Y de pronto, le tenemos en el roster de Triple A con los Rainiers, la principal sucursal de los Marineros.

Una serie de azares permitió al benjamín de César Izturis recibir el Día Inaugural de las Menores tan cerca de las Grandes Ligas, donde su padre pasó 13 campañas, ganó un Guante de Oro y asistió al Juego de Estrellas.

Seattle subió a Taylor Motter. Se supone que es un movimiento transitorio. Y para llenar la vacante, en lugar de desarmar las siguientes filiales en orden descendente, la gerencia buscó en el Spring Training Extendido y tomó a uno de sus torpederos, para usarlo como suplente en Tacoma.

No podía ser cualquier shortstop, ojo. Aunque el papel del barquisimetano será saltar al terreno en caso de necesidad, debía tratarse de alguien apto para no deslucir a ese nivel. Es un buen augurio para este hijo de gato, que todavía no caza ratones en la LVBP, aunque de vez en cuando se le ve con los colores de los Cardenales de Lara, entrenándose con su célebre padre.

José Alberto Martínez recordaba hace días a su papá, el Café Martínez, en un reportaje publicado por el St. Louis Post-Dispatch. Allí se leía cómo el Cafecito hizo imprimir calcomanías que usa en el mango de sus bates y otros lugares, enseñando el rostro del legendario tiburonero, con mensajes de agradecimiento.

Como la familia Martínez, otras cuatro han celebrado la coincidencia de contar con progenitor y vástago en la gran carpa: los Armas, con Antonio y Tony; los Torrealba, con Pablo y Steve; los Escobar, con José y Edwin; y los Cabrera, con Alex y Ramón.

Pero otros félidos, casi infantes, dan sus primeros zarpazos como cazadores de roedores.

Robert Pérez Jr. tiene la edad de César Daniel y posiblemente juegue en la Dominican Summer League en 2018. Es receptor y al otrora slugger guayanés le entusiasma especialmente el swing que está desarrollando.

Henry Blanco Jr. es un inicialista que acaba de debutar en la LVBP con los Bravos de Margarita. En diciembre, él y su hermano Hernys alinearon a las órdenes del papá. Nunca antes un manager en nuestra pelota había dirigido a dos de sus retoños en un mismo encuentro, aunque en el exterior ambos buscan equipo, pues uno tiene 24 años de edad y el otro 23.

Eliézer Alfonzo Jr. estuvo la justa pasada en la DSL, para su primera incursión en el campo profesional. A diferencia de su antecesor, líder jonronero de todos los tiempos en Venezuela, no sacudió cuadrangulares. Pero no se diga que no sabe cazar: a los 17 años de edad, y siendo receptor, bateó para .315 y robó cinco bases en seis intentos.

Alfonso Guillén y Daniel Alfonzo, casi tocayos, quizás entren un día a la lista. Nacidos ambos en Estados Unidos, son los hijos de Carlos Guillén y Edgardo Alfonzo. No han jugado aún en la Menores, pero el primero ya se estrenó con los Tigres de Aragua y el segundo fue drafteado por los Mets.

¿Cuál de ellos llegará a las Grandes Ligas? Por lo pronto, César Daniel Izturis es quien está más cerca del sueño. Aunque le falte camino.

Columna publicada en El Nacional, el domingo 8 de abril de 2018. 

1 comentario:

  1. En una oportunidad saludé a César Daniel Izturis, un Chamo muy simpatico, y le dije: Tienes que ser igual a tu papa, y me respondio: Igual no, señor, voy a ser mejor! Bueno ya está en Triple A. Suerte César Daniel...

    ResponderEliminar