Derechos reservados. Las notas de este sitio no deben reproducirse sin la autorización de su autor

domingo, 21 de enero de 2018

El adiós de Súper Mario

El emergente
Ignacio Serrano

Resultado de imagen para mario lissonUna enorme sonrisa. Es el primer recuerdo que tenemos de Mario Lissón. No alguno de sus laberínticos batazos ni verle tomar rodados en el short del estadio Universitario. Es ese gesto afable a primera vista, que tanto se echa de menos en la Venezuela de estos tiempos recientes.

Allí estaba él, con el uniforme de los Leones. Corría 2007, su año de novato en la LVBP. Tenía 23 años de edad y acababa de ganarse un lugar en el equipo grande, que por entonces dirigía Carlos Subero.

Lissón era un pelotero especial. Medía casi 1,90 metros de estatura, lo que explicaba su caminar algo desgarbado. Y mostró su carácter desde el primer día.

Había debutado en la campaña anterior, la que terminó Subero como piloto encargado, pero que comenzó Omar Malavé.

Años después, Ramón Corro nos contó sobre las caimaneras que Lissón jugaba con los veteranos del Club Paracotos, cuando el futuro prospecto era adolescente y solo pensaba en disfrutar el beisbol. Aquellos relatos de café con el querido Corro hicieron que entendiéramos el porqué de la cordialidad y buenos modos que el infielder tuvo siempre en su trato con la prensa.

Eran historias sobre alguien criado en valores, surgido de una familia unida en el afecto. No sabemos más de sus antecedentes que esos cuentos oídos en la voz del buen amigo. Pero la conducta del ahora magallanero siempre calzó con las memorias del conductor de El show del fanático, que no olvida los tablazos que enviaba al otro lado de la cerca el chamito de 14 o 15 años, ni su devoción por la pelota.

Quizás Lissón no logró el sueño de las Mayores por esa operación que le hizo perder la temporada de 2010, cuando acababa de estrenarse en Triple A. Por ese tiempo ya no era paracorto a tiempo completo, le usaban más como antesalista. Tal vez fueran los bajos averages, causados por los ponches que debe aceptar como impuesto quien tenga tan largo swing, como él. O más probablemente fuera que nunca encontró su lugar natural al campo, devenido también inicialista y jardinero eventual.

Lo más seguro es que haya sido la madurez tardía que alcanzó con el tiempo. El beisbol organizado es impaciente cuando ya no se es un prospecto, cuando el ligamenorista no tiene posición definida y se acerca a los 30 años de edad, precisamente el momento que el capitalino escogió para mostrar a plenitud todo su talento. Fue la época más notable en su carrera, con brillantes cosechas en Triple A y especialmente en México y Venezuela. El nacimiento de Súper Mario.

Su carácter y su inteligencia explican que Washington le haya propuesto iniciar este camino como manager en las Menores que ahora se anuncia, pese a que aún no sopla las 34 velitas de pastel. También explican que haya renunciado a dar los 3 jonrones que le faltan para igualar a Richard Hidalgo como el magallanero con más cuadrangulares en la historia de esa divisa. Hidalgo siguió jugando en la LVBP, tras retirarse en el extranjero. Lissón dice que prefiere dedicarse de lleno a su nueva responsabilidad.

Malavé no pudo dirigirlo en sus inicios. Fue despedido en medio de ese torneo en que debutó. Le tocó hacerlo en su adiós. Y él, que nunca ha perdido los buenos modos, que sigue siendo uno de los bateadores más peligrosos de la liga, tampoco ha dejado de sonreír al colgar los spikes.

Columna publicada en El Nacional, el domingo 21 de enero de 2018. 

Haz click aquí para leer otras entregas de la columna El Emergente

3 comentarios:

  1. El retiro de Lisson a temprana edad aún, es una pérdida grande no sólo para Magallanes, también lo es para la LVBP dado que es un jugador de actuación constante y que junto a otros veteranos como José Castillo, Alex Romero, René Reyes, por nombrar algunos,le dan a la Liga cierto prestigio por la calidad y entusiasmo con la cual actúan año a año. Exitos en su nueva labor y esperemos que en un futuro esté dirigiendo en nuestro campeonato y porque no, en MLB. Nunca se sabe.

    ResponderEliminar
  2. El retiro de Lisson a temprana edad aún, es una pérdida grande no sólo para Magallanes, también lo es para la LVBP dado que es un jugador de actuación constante y que junto a otros veteranos como José Castillo, Alex Romero, René Reyes, por nombrar algunos,le dan a la Liga cierto prestigio por la calidad y entusiasmo con la cual actúan año a año. Exitos en su nueva labor y esperemos que en un futuro esté dirigiendo en nuestro campeonato y porque no, en MLB. Nunca se sabe.

    ResponderEliminar
  3. Lisson es un caballero disciplinado humilde y cordial con la prensa suerte Mario lisson

    ResponderEliminar