miércoles, 4 de octubre de 2017

Más de una cuarta parte de los jugadores en Grandes Ligas fueron latinos

Altuve, Pujols y Beltré / LasMayores.com
Por Ignacio Serrano / LasMayores.com

El venezolano José Altuve encabezó la expedición latinoamericana en las Mayores, al terminar como líder bate de la Liga Americana con .346 de average y liderar ambos circuitos con 8.0 de WAR, según la cuenta de Baseball Reference. Dejó su nombre como uno de los principales candidatos para la votación al Jugador Más Valioso, en la que el patrullero Aaron Judge, de los Yanquis de Nueva York, emerge como su principal contendor.

Pero el camarero de los Astros de Houston no fue la única estrella refulgente que este año representó a la región en el mejor beisbol del mundo.

Un total de 356 peloteros nacidos en América Latina y el Caribe vieron acción en este campeonato, una cifra que representa 26 por ciento de los 1.358 jugadores que participaron en la recién finalizada campaña regular.

La legión estuvo integrada por 152 representantes de la República Dominicana, 110 de Venezuela, 28 de Puerto Rico, 24 de Cuba, 15 de México, 7 de Panamá, 6 de Colombia, 5 de Curazao, 4 de Brasil, 3 de Nicaragua, 3 de Islas Vírgenes y uno de Aruba.

Con tantos peloteros a bordo, era lógico esperar muchas cosechas especiales. Altuve, definitivamente, no estuvo solo.

El cambio de liga del cubano J.D. Martínez, que en julio pasó de los Tigres de Detroit a los Diamondbacks de Arizona, le restó protagonismo a lo que fue una cosecha realmente excepcional. El antillano cerró como uno de los maderos más peligrosos de la MLB, con 45 jonrones (la tercera cantidad más alta en el beisbol, este año) y un slugging de .690 que no tuvo comparación ni siquiera Judge o Giancarlo Stanton, los únicos que sacaron más pelotas que él.

Martínez quedó con un privilegio adicional: disparó un vuelacercas cada 9,6 turnos al bate, una media que ningún otro aporreador pudo igualar.

 El dominicano José Ramírez, de los Indios de Cleveland, ya había enseñado su potencial en 2016, pero este año floreció. Lideró la gran carpa con 56 dobletes y nadie superó tampoco sus 91 batazos extrabases.

El venezolano Ender Inciarte, de los Bravos de Atlanta, fue el toletero con más viajes al plato, 662. Su compatriota Carlos Carrasco, compañero de Ramírez, resultó el pitcher con más victorias, al lograr una marca de 18-6, mientras que el quisqueyano Alex Colomé, de los Rays de Tampa Bay, fue el cerrador con mayor cantidad de salvados, con 47.

Inciarte y Altuve superaron los 200 hits, una meta que solamente consiguieron cuatro peloteros en total. Y otros números redondos demostraron una vez más la rotunda influencia que los latinoamericanos dejaron en las Grandes Ligas.

El quisqueyano Albert Pujols llegó a 600 jonrones y cerró con 614 estacazos de vuelta completa. Escaló con sus vuelacercas a la séptima posición de todos los tiempos y amenaza los 630 con que los legendarios Willie Mays y Ken Griffey Junior comparten el quinto puesto.

Su compatriota Bartolo Colón se despidió con 240 juegos ganados, apenas tres menos que su paisano Juan Marichal y a únicamente cinco del nicaragüense Dennis Martínez, que lidera a todos los pitchers de área con 245.

Félix Hernández superó los 156 triunfos de Freddy García y se convirtió en el número uno en la expedición de Venezuela. Terminó la zafra con 160.

Adrián González también hizo historia al llegar a 2.000 hits, una suma que ningún otro toletero de origen mexicano había logrado. Todavía más notable fue lo hecho por el dominicano Adrián Beltré, que superó los 3.000 imparables, para convertirse en el quinto representante de la región sobre esa cantidad, incluyendo a Alex Rodríguez, de pasaporte estadounidense, pero hijo de padre y madre quisqueyanos.

Beltré ya va por 3.048 y sólo necesita cinco incogibles para alcanzar al panameño Rod Carew en lo más alto de todos los tiempos entre los jugadores nacidos en la región.

Es posible que el Salón de la Fama de Cooperstown reciba algún día al tercera base de los Rangers de Texas, uno de los antesalistas más destacados de todos los tiempos. Allí le espera el boricua Iván Rodríguez, que este año fue exaltado al templo de los inmortales, convirtiéndose en el cuarto puertorriqueño allí y el duodécimo representante latinoamericano.

El curazoleño Andrelton Simmons posiblemente cementó su reputación como mejor jugador guante del beisbol (su bWAR defensivo de 4.2 fue el más alto en el campeonato). Los boricuas Carlos Correa, de los Astros, y Francisco Lindor, de los Indios, se consolidaron como las nuevas caras jóvenes de la región, tanto por despliegue ofensivo como por desempeño con el guante. El patrullero quisqueyano Marcell Ozuna vivió un año de consolidación con los Marlins de Miami, del mismo modo que su colega venezolano Avisail García con los Medias Blancas de Chicago.

Nadie empujó más carreras que el dominicano Nelson Cruz con los Marineros de Seattle, líder de las Mayores con 119. Ningún utility mostró mayor valía que el venezolano Marwin González, primer pelotero en la historia con más de .300 de average, al menos 20 cuadrangulares y 90 impulsadas a pesar de haber defendido seis posiciones diferentes. Gary Sánchez, de República Dominicana, Salvador Pérez y Willson Contreras, de Venezuela, iniciaron una nueva página en la historia de la receptoría en las Grandes Ligas, por sus tablazos y su mascota.

Así terminó la justa 2017 de las Mayores para la región, cada vez con mayor protagonismo.

Publicado en LasMayores.com, el miércoles 4 de octubre de 2017. Lee aquí el original.

No hay comentarios:

Publicar un comentario