Derechos reservados. Las notas de este sitio no deben reproducirse sin la autorización de su autor

jueves, 28 de septiembre de 2017

Altuve e Inciarte le pusieron un toque especial a sus 200 hits

Por Ignacio Serrano / LasMayores.com

José Altuve ya sabía antes empezar esta temporada que tenía al alcance de su bate otra cosecha de 200 hits. Después de todo, ya lo había hecho tres veces, a partir de 2014, y habló con su compatriota Ender Inciarte sobre lograr ambos la hazaña, mientras disputaban el Clásico Mundial de Beisbol.

Ambos completaron la cifra esta semana, haciendo parecer que es fácil llegar a la mítica cantidad. Pero en realidad no es sencillo alcanzar esa meta. Sólo Charlie Blackmon, de hecho, ha dado tantos imparables como ellos en 2017.

“Es muy difícil conseguirlo”, advirtió Inciarte a MLB.com la noche del martes, poco después de convertirse en el quinto representante de Venezuela con dos centenares de indiscutibles en una campaña.

Lo es, en verdad. Pero ayuda tener el talento que los dos poseen.

Inciarte sobrepasa ya los 300 incogibles contando a partir de la pausa del Juego de Estrellas de 2016. Es una cantidad tan importante, que ningún otro grandeliga le iguala, y le ha servido para ubicarse como escolta de Blackmon en el liderato de ese departamento en esta zafra.

Altuve ha llevado su gesta un poco más allá. Sus cuatro torneos con 200 cohetes son un récord para jugadores latinoamericanos, igualando al mítico puertorriqueño Roberto Clemente, al legendario panameño Rod Carew y al dominicano Vladimir Guerrero, firme candidato a acompañar muy pronto a aquellos otros en el Salón de la Fama de Cooperstown.

Clemente, Carew ni Guerrero lo hicieron consecutivamente, lo que representa una marca en solitario para el camarero de los Astros de Houston entre sus pares de la región. Pero es que lo suyo tiene pocos precedentes. Ni siquiera los reyes hiteadores de la MLB, Pete Rose y Ty Cobb, empalmaron una seguidilla semejante.

Únicamente otro toletero nacido fuera de Estados Unidos ha compilado cuatro justas corridas de 200 o más inatrapables. Se trata del japonés Ichiro Suzuki, que lo logró en sus primeros 10 años en las Mayores, entre 2001 y 2010.

Ichiro comparte con Rose el mérito de haber acumulado 10 cosechas distintas de 200 batazos a tierra de nadie. Cobb logró nueve campeonatos con esa cantidad.

Otros 16 históricos presentan en su hoja de vida más temporadas que Altuve sobre las dos centenas. Salvo Steve Garvey, Michael Young y Derek Jeter, que no es elegible, todos tienen una placa en Cooperstown. Así que el intermedista venezolano va por muy buen camino.

“Estamos empezando a pensar que se trata de algo rutinario, y sin embargo, no lo es”, alertó a MLB.com el manager de los siderales, A.J. Hinch. “Es algo realmente difícil de conseguir. No hay muchos peloteros activos capaces de hacerlo, y menos si es de forma consecutiva”.

Por eso hay pocos antecedentes al cruzar lo realizado en conjunto por Altuve e Inciarte. En América Latina, sólo la embajada de la República Dominicana ha contado con dos o más representantes en la lista de los 200 imparables en una misma temporada.

Quisqueya lo logró en 2002, con Guerrero, Miguel Tejada y Alfonso Soriano; de nuevo en 2004, con Guerrero, Tejada y Adrián Beltré; en 2007, con Hanley Ramírez y Plácido Polanco; y finalmente en 2011, con Starling Castro y Melky Cabrera.

Altuve hizo lo suyo con estilo. Tan solo 15 bigleaguers, incluyendo a Willie Mays, Barry Bonds, Hank Aaron y Alex Rodríguez, han podido redondear una zafra con 200 indiscutibles, 20 jonrones y 30 bases robadas, de acuerdo con el motor de búsqueda de Baseball Reference. El segunda base es el único en esa exclusiva lista que lo ha hecho en más de una ocasión, contando esta oportunidad. Y además, en fila.

“Todo esto es especial, sobre todo en un año como este”, confesó el Pequeño Gigante. “Al final del día, estoy jugando y consiguiendo indiscutibles para mi equipo. Pero logré los 200, y ya habíamos clasificado a los playoffs, y todos mis compañeros están haciendo buen swing”.

Inciarte también le puso su toque. La noche en que completó la ansiada cantidad, hizo dos atrapadas de cabeza en el jardín central y de nuevo es firme candidato a conseguir un Guante de Oro, como el que recibió en 2017.

“Esa ha sido mi mentalidad: venir a jugar duro, todos los días”, expresó el patrullero.

Los resultados de eso se ven en el terreno.

Publicado en LasMayores.com, el jueves 28 de septiembre de 2017. Lee aquí el original.

1 comentario: