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miércoles, 23 de agosto de 2017

¿Qué pasa si mi hijo tiene 14 años y no corre bien? ¿Puede mejorar?

Camino a las Grandes Ligas
Por Rhay Kepler

Pedro- Saludos, entrenador, ¿cómo anda? Haciendo compras, como buen hombre de casa donde manda la mujer, ¡jajajaja!

Entrenador- Así mismo es, los fines de semana es para hacerle caso a la pareja y los días de semana al beisbol ¡jajaja!

Pedro- ¿Sabes que me conseguí con un amigo, papá de un niño de 14 años? Está preocupado porque su hijo, con esa edad, no corre bien y no sabe qué hacer, ni siquiera sabe si puede mejorar.

Entrenador- Wao, pobre, esas preocupaciones nos atacan a todos, pero dile que no se preocupe, su hijo puede mejorar.

Pedro- ¿En serio?

Entrenador- Sí, así es, mister Pedro, el cuerpo humano es una maquina perfecta. Siempre puede mejorar lo que es actualmente. Tú hoy eres y estás de una forma. Cambias estilo de vida, alimentación y ejercicios, y en unos meses eres Pedro, pero con otro nivel de calidad de vida. Igual pasará con ese niño.

Pedro- En eso tienes razón, pero como dicen que loro viejo no aprende a hablar… pues con 14 años debe ser más difícil aprender, ¿no?

Entrenador- De cierta forma, sí. Lo que no aprendió antes, debe realizar un esfuerzo por aprender, mejorar la técnica de carrera, mejorar la coordinación, la fuerza, la movilidad, y todo depende de su voluntad de mejorar, el enfoque en cada trabajo. Así, ¡se puede mejorar!

Pedro- Eso debe ser como el que es gordito. Con algo de ejercicios mejora, pero al que es muy gordo le cuesta más.

Entrenador- Así mismo es, mister Pedro, más kilos extras, cuesta más. En este caso, a menores aprendizajes, mayores debilidades y requiere más esfuerzo. Pero puede mejorar. No sabes lo fuerte que puede ser un sueño para un niño que desea ser pelotero, hace lo posible y lo imposible por llegar. Su capacidad de vencer la distancia entre sueño y realidad es superior a la de un adulto. Puede madrugar, dormir menos, entrenarse más horas, comer menos, ir solo o acompañado, salir en pleno sol o con un aguacero fuerte. Nada le quita la idea de entrenarse y hacer algo, no perder el día en casa sin hacer nada. Con asesoría o sin ella, se enfoca en hacer, va detrás de su sueño con una pasión admirable. Esos niños merecen nuestra ayuda y apoyo, debo decir que merecen mi respeto y admiración, también.

Pedro- Tú lo cuentas con la misma pasión como si lo estuvieras viviendo, ¿te pasó eso?

Entrenador- Mister Pedro, no hay entrenador o persona que pise un terreno que antes no haya querido ser pelotero. Aquí hay muchos sueños realizados y también hay muchos sueños rotos. Y a los que no hemos llegado al profesional nos queda prepararnos y aportar a los más chiquitos, darles todo nuestro apoyo.

Pedro- ¿Aún le afecta?

Entrenador- Uno se pregunta qué hubiese pasado si… pero ya no con la nostalgia de niño. Y esa pregunta uno cada vez se la hace menos, hasta que disfrutas tu presente. Pero la herida es profunda, hay muchos que no la sanan. Dígale al señor que me llame, yo le ayudaré.

Pedro- Increíble, me dejas sin palabras. Le diré a mi amigo. Mil gracias, entrenador.

Entrenador- Nos vemos, mister Pedro. Feliz fin de semana.

Pedro- Nos vemos

Rhay Kepler es preparador físico especializado en beisbol y experiencia con equipos de la LVBP. Cada semana desarrollará un nuevo tema en este sitio. Pero también puedes seguir su trabajo visitando sus plataformas en la red.

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