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domingo, 23 de julio de 2017

José Altuve vs Pete Rose

El Emergente
Ignacio Serrano

Minnesota Twins v Houston AstrosEs común, desde el año pasado, ver a algún medio de comunicación en Estados Unidos o Venezuela recordar el número de juegos disputados hasta ahora por José Altuve y su total de imparables, frente a la cantidad de cohetes que Pete Rose acumulaba en el mismo momento de su carrera.

Resulta un contraste que entusiasma. Rose es el Rey del Hit. Conectó 4.256 en su carrera y no parece posible que alguien sea capaz de alcanzarlo. Cada vez que aparece un candidato, la edad y las lesiones ponen las cosas en su sitio. Derek Jeter ha sido el más reciente.

Altuve llegó esta semana a 921 juegos. De por vida, tiene una línea ofensiva de .315/.360/.448, con 1.173 inatrapables. A esa misma altura de su carrera, el estadounidense tenía .303/.360/.425, con 1.129 batazos a tierra de nadie, 44 menos que el criollo.

Esto significa que el camarero nacido en Puerto Cabello y criado en Maracay únicamente requiere mantener el paso para retirarse con más de 4.256 indiscutibles, ¿verdad?

No es tan sencillo. Los primeros tiempos de Rose no fueron sus más prolíficos. A partir de los 27 años de edad, en 1968, consiguió sus tres títulos de bateo y conectó 190 o más imparables en 11 temporadas diferentes, plantando cara a Ty Cobb y su techo, para entonces, de 4.189 (por un error que validó el comisionado Bowie Kuhn, se dijo durante décadas que Cobb había dado 4.192, cifra falsa).

El venezolano es un excepcional chocador de pelota, no hay duda. Lo ha recordado recientemente con esa racha de cinco juegos al hilo dando tres hits, récord para venezolanos y para su franquicia, y acumuló 28 inatrapables en su cadena de 13 compromisos ligando a salvo. Sin embargo, tiene una condición natural que a la larga va a jugarle en contra: es derecho.

Los derechos ven a menos lanzadores de la mano contraria que los zurdos, por el sencillo hecho de que hay más diestros que siniestros. Eso le resta una ventaja al nativo y a sus colegas de la misma mano. Rose era ambidiestro, por lo que siempre tuvo primacía ante los pitchers rivales.

Hay una porción de infieldhits que dependen también del lado del home donde se para el paleador. No requiere mucha ciencia aceptarlo, Altuve siempre tendrá que dar un paso extra antes de llegar a la primera base.

Cosas así explican que, con apenas cinco, Michael Young sea el bateador derecho con más campañas consecutivas de 200 inatrapables. Entre 2003 y 2007 empalmó una tras otra. El camarero de los Astros va camino a su cuarta.

El tiempo será el factor definitivo. Todos envejecemos de maneras distintas, aunque para todos significa un proceso de decadencia, más o menos acentuada. Young, por ejemplo, siguió siendo una fuerza hasta los 35 años de edad, con 213 indiscutibles en 2011. Pero 2013 fue su último torneo.

Rose, en cambio, aceleró en su madurez. Entre 1968 y 1982 cimentó su fama con 2.970 batazos a tierra de nadie, mientras disputaba cuatro series mundiales con los Rojos y una más con los Filis.

Tampoco él ha sido quien ha puesto el paso más rápido. Cobb tenía alrededor de 1.433 imparables después de un lapso semejante al recorrido por el intermedista de Houston. Así que Charlie Hustle lo destronó en una competencia de larguísimo aliento.

¿Qué será de Altuve? Falta mucho para saberlo. Pero no hay dudas de que resulta divertido seguirle el paso.

Columna publicada en El Nacional, el domingo 23 de julio de 2017.

3 comentarios:

  1. No se cual de las dos cosas es más difícil, dar 4256 hits o mantenerse sano y en condiciones por tantas temporadas como lo hizo rose y de ahí su récord también de juegos y apariciones al bate. Si altuve logra eso los da seguro porque la calidad la tiene.

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  2. Con todo respeto cuando llegue a los 3500 hit se pueden sacar esa cuentas siempre y cuando no tenga mas de 38 años.

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