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miércoles, 7 de junio de 2017

La feliz evolución de Celestino López

El Emergente
Ignacio Serrano

Resultado de imagen para jose lopez npbCreció como un prospecto con gran potencial ofensivo. Y vaya que sí dio muestras de su capacidad para hacer daño, tanto en la LVBP, donde le conocemos como Celestino López, como en la MLB, donde prefirieron llamarle José López, apelando rigurosamente al primero de sus dos nombres de pila.

Fue un camarero importante, sin duda, y no sólo en de la expedición nacional. Prometió muchísimo en sus tiempos con los Marineros, a mediados de la década pasada, cuando se adueñó de la titularidad en Seattle. Todavía aparece en el buscador de Baseball Reference, cuando vamos en pos de algunos hallazgos.

Por ejemplo: ¿quiénes son los intermedistas criollos que han dado más vuelacercas en una temporada? Rougned Odor, con 33, Edgardo Alfonzo, con 27, y luego él, con 25.

Otro ejemplo: ¿quiénes son los toleteros que han sacado más pelotas del parque con la franquicia occidental, siendo segunda base? Robinson Canó, con 39, Bret Boone, con 37 y 35, y luego él, con aquella cosecha de 25.

Su pico fue en 2009, cuando sacó todas esas pelotas, con una línea de .272/.303/.463,  más 42 tubeyes. Pero no todo estaba bien. Tal vez porque era muy agresivo con el swing y caminaba muy poco. Nunca pudo montar sobre .800 su OPS, su OBP jamás pasó de .322 y el slugging comenzó de inmediato a mermar, drásticamente.

Tampoco su guante le ayudó. Cuando fue cambiado a los Rockies, en 2010, pareció perder un paso. Sus siguientes organizaciones terminaron probándolo en tercera y, finalmente, la inicial.

Cuando quedó en libertad por última vez, en 2012, por decisión de los Medias Blancas, decidió probar en el beisbol japonés y comenzó una aventura cuyo resultado siempre es incierto. Edwin Hurtado, Giovanni Carrara y Juan Carlos Pulido, tres de los mejores lanzadores nativos de todos los tiempos en la pelota invernal, todos grandeligas, probaron alguna vez en la NPB y no pudieron triunfar.

Los 18 cuadrangulares con los que inició su andadura en el archipiélago, en 2013, no parecían el augurio de lo que vendría después. Ya para entonces, los tablazos de Roberto Petagine, Alex Cabrera y Alexander Ramírez nos habían malacostumbrado a esperar cosechas clamorosas de los aporreadores del patio en el Lejano Oriente. Pero aquellos tres habían crecido como jonroneros legítimos. ¿No era injusto esperar lo mismo de alguien que creció como camarero?

El tiempo ha terminado negando la pregunta. López estuvo a la sombra de sus compatriotas, incluyendo más recientemente Ernesto Mejía. Pero en cada torneo fue incrementando su cosecha, pasando en 2014 de 18 a 22, a 25 en 2015 y a 34 en 2016. Y lo mismo sucedió con sus impulsadas, hasta cerrar el año pasado en 95.

El anzoatiguense ya no recibe sombra. Hoy es el baluarte ofensivo de su compatriota Ramírez, que colgó los spikes y está en su segunda campaña como manager de las Estrellas de la Bahía de Yokohama. Amaneció este miércoles como líder remolcador, tercero en vuelacercas, segundo en anotadas y séptimo en average en la Liga Central. La proyección le pone de nuevo camino a los 30 bambinazos y por primera vez sobre las 100 producidas.

Ese es el José Celestino López actual. Luego de prometer tanto en la gran carpa, de quedarse con nada y volver a empezar, vive su mejor momento. La estrella más rutilante de Venezuela en Japón.

Publicado en El Nacional, el miércoles 7 de junio de 2017.

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