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miércoles, 21 de junio de 2017

El curioso caso del todavía desconocido Wuilder Rodríguez

El Emergente
Ignacio Serrano

Wuilder Rodríguez es un joven desconocido en Venezuela, a pesar de ser pelotero profesional y tener ya 24 años de edad.

Es monticulista y se encuentra muy cerca de las Grandes Ligas. Está en su tercera temporada en el campo rentado y lanza en Doble A, luego de comenzar la zafra en Clase A avanzada.

Pareciera tener buena recta y aceptable control. En 2017 promedia más de un ponche por inning y 2,9 bases por bolas por cada nueve entradas, aunque los números disponibles son escasos.

Incluso su identidad está cubierta de sombras. El registro de Baseball Reference le pone como nacido en Valencia, pero en una Valencia dominicana que no existe. En realidad, es carabobeño y surgió en los diamantes de Puerto Cabello.

Rodríguez es noticia, repentinamente, y por eso protagoniza esta columna, a pesar de que hace dos o tres días ni siquiera tenía un futuro en la LVBP. Acaba de firmar contrato con los Tigres de Aragua y dejó de formar parte de esa lista, curiosa y cada vez más creciente, de peloteros criollos que actúan en las ligas menores, siendo agentes libres en su propio país.

Los felinos esperan haber encontrado una joya. Y hay motivos para creerlo, al ver que dejó 1.35 de efectividad en las 10 apariciones que hizo en Clase A avanzada, antes de ser subido.

Probablemente no dé el salto a las Grandes Ligas esta misma zafra, si lo da. Pero tal vez resulte de utilidad en la pelota local. Un buen brazo nunca sobra en el Caribe.

Rodríguez es uno entre los 141 compatriotas que militan en el beisbol organizado, sin equipo aquí. Iván Medina lleva bien la cuenta, porque su especialidad en el programa Scouting Report y su trabajo con Quality Sports es, precisamente, seguir las estadísticas de todos los muchachos que crecen en las granjas.

Los registros de Iván dan fe de “130 solamente en la Dominican Summer League, contando a los que están jugando ya”. Puede haber otros recién firmados que todavía no debutan.

“El incremento ha sido progresivo, aunque en los últimos años ha crecido de un modo drástico, porque también ha crecido drásticamente la firma de jugadores de primer año en Venezuela”, explica el analista, a quien llamamos para buscar pistas sobre este fenómeno tan poco divulgado. “Fueron firmados más de 320 nuevos peloteros en 2015 y otra vez pasaron de 320 en 2016. Los equipos venezolanos no están preparados para asumirlos a todos”.

Rodríguez es uno de tres en la parte más alta de la pirámide, junto al ya grandeliga Carlos Asuaje, el prospecto defensivo Luis Guillorme y el cotizado Yeison Yrizarri, que tiene raíces dominicanas, pero es nacido en Puerto Ordaz y recibió un bono de siete cifras hace dos años.

Guillorme está en Doble A, Yrizarri en Clase A media y otros ocho juegan en categorías de Novatos (diurna y nocturna).

Podríamos incluir a Robert Suárez. Salió de Venezuela como amateur, consiguió contrato en México y se marchó luego a Japón, donde llamó la atención de la Selección Nacional y terminó como parte de la Vinotinto, en el Clásico Mundial.

Esos 640 peloteros firmados desde 2015 se convertirán en 1.000 al agregar los de este año. Falta poco para que la LVBP imponga un draft como ocurre en República Dominicana, para que sólo sean contratados aquellos peloteros que ya han jugado en Clase A avanzada. Como Wuilder Rodríguez.

Publicado en El Nacional, el miércoles 21 de junio de 2017.

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