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martes, 20 de junio de 2017

¿De verdad tiene chance Bob Abreu de entrar a Cooperstown?

El Emergente
Ignacio Serrano

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La entronización de Tim Raines marca un nuevo camino
a Cooperstown y el verdadero chance de Abreu
Bob Abreu dejó números notables en las Grandes Ligas. Algunos creen que son suficientes para entrar al Salón de la Fama. Otros piensan que se quedó corto. ¿Fue un pelotero excepcional? ¿Fue nada más que un buen jugador?

Bill James, el más influyente representante de la sabermetría, derramó la bendición del nuevo análisis sobre el Comedulce. Dijo la semana pasada que la carrera del aragüeño tiene el calibre de los inmortales.

¿Es un augurio? ¿Tiene opción real, el nativo de Turmero?

La decisión corresponde a los votantes. No importa lo que pensemos usted o este columnista. Nosotros no votamos. Los periodistas de la de Asociación de Cronistas de Beisbol sí. Así que debemos evaluar sus tendencias.

La sabermetría está cambiando la forma de ver el juego. Eso se refleja de muchos modos, desde la insistente formación especial defensiva que hoy apreciamos en cada juego, hasta en las planillas de quienes consagran al Jugador Más Valioso o al Cy Young.

Pero ¿tiene chance Abreu? ¿De verdad?

Los últimos resultados ofrecen nombres que, según los preceptos del pasado reciente, no habrían ingresado. Jim Rice y sobre todo Tim Raines son casos que debemos evaluar en su justa dimensión. Ellos anuncian el nuevo camino que siguen los amantes del juego, así como en su momento la proclamación de Félix Hernández señaló la novedosa ruta que siguen los reporteros al decidirse por cada galardón.

Rice fue inmortalizado, a pesar de dejar una línea ofensiva de .298/.352/.502, con 382 jonrones y 1.451 empujadas, más 854 de OPS y 128 de OPS ajustado. No son los números de Willie McCovey o Carl Yastrzemski. Pero finalmente entró al templo.

Raines es un caso más notable y reciente. Ligó para .294/.385/.425, con 430 tubeyes, 1.571 anotadas y 808 estafas, solamente con .810 de OPS, más 430 tubeyes y 123 de OPS ajustado. Su candidatura fue un punto de honor para la comunidad sabermétrica, junto a la de Jeff Bagwell (otro caso a considerar), hasta que ambos finalmente resultaron entronizados este año.

Abreu dejó promedios de .291/.395/.475, con 1.453 anotadas, 574 dobletes, 288 jonrones, 1.363 empujadas, 400 robos y 1.476 boletos, más .870 de OPS y 128 de OPS ajustado. Podemos buscar más departamentos. En todos los casos, veremos un perfil semejante o superior al de aquellos dos outfielders.

Aunque Rice no fue exactamente un clamor sabermétrico, como Raines, la reciente exaltación de ambos da esperanzas al nativo.

Los militantes del nuevo análisis ya son mayoría entre los periodistas que trabajan en los medios escritos actuales. Tienen 50 años de edad o menos, en promedio. Por ser una mayoría, ya se ven los resultados al ejercer el voto.

La comunidad de electores de Cooperstown es mucho mayor e incluye una importante cantidad de analistas de la vieja guardia, gran parte de ellos ya retirados. En ese campo se libra la batalla que le tocará a Abreu y que Raines ya ganó.

Las Grandes Ligas han variado enormemente. Johan Santana debió ganar el Cy Young en 2005, en vez de Bartolo Colón, pero los votantes de entonces no se atrevieron a aclamar a alguien con inferiores números tradicionales, particularmente en el caso de las victorias.

Un lustro después, el Rey Félix se llevó la distinción, a pesar de que cerró con un balance realmente mediocre de 13-12, con dígitos excepcionales en todo lo demás. ¿Por qué? Porque los nuevos analistas ya eran mayoría entre quienes cubren el día a día de cada club. Y los nuevos analistas prestan atención a otros numeritos y otras estadísticas que los tradicionalistas ven con menos consideración.

¿Cuánto tiempo más tardará en modificarse definitivamente el universo de votantes del Salón de la Fama?

Abreu es comparable e incluso superior a Rice y Raines en algunos aspectos. Y que ellos sean inmortales es una señal de alerta muy elocuente, especialmente al ver que Bagwell también logró su inmortalización y Edgar Martínez surge como una contrafigura que igualmente merece un lugar en el pabellón de los inmortales, pese a que ninguno sumó, digamos, 500 cuadrangulares.

Los tiempos están cambiando. Los electores están sopesando mejor otros aspectos.

Allí estará la verdadera opción del Comedulce, una vez que en 2019 ingrese a la planilla de votación por primera vez.

Versión ampliada de la columna publicada en El Nacional, el martes 20 de junio de 2017.

4 comentarios:

  1. Rice tuvo la ventaja de tener 15 años para ser elegido.

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  2. Bob Abreu tuvo excelentes temporadas en las grandes ligas, pero no creo que fueran suficientes para entrar al salon de la fama ademas recuerden que es latino y los votantes aunque lo nieguen siempre le exigen mas a los latinos. Alli tienen los casos de Luis Tiant y David Concepcion solo por nombrar 2.

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    1. Si entraron rice y raines no veo porque abreu no entré. Si abreu no tiene los números ellos tampoco, en lo que si estoy de acuerdo contigo es sobre los latinos. El caso de tiant de un descaro. Pero para mí David Concepción no tenía los números. Muchos creen que porque perteneció a un equipo como la maquinaria roja tiene que ser salon de la fama. Su defensiva y popularidad fueron buenas pero los números ofensivos no acompañan para ser hall.

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  3. Seria interesante un articulo sabermétrico sobre El Rey David..

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