miércoles, 17 de mayo de 2017

Analizando el cambio entre Aragua y Margarita

El Emergente
Ignacio Serrano

Alex Monsalve
El cambio que el lunes pactaron los Bravos y los Tigres tiene visos interesantes, especialmente porque no involucra nombres resplandecientes. Eso, que puede parecer una paradoja, en realidad sugiere razones y caminos para entender los motivos de la transacción.

Aragua adquirió a dos jugadores experimentados en la LVBP: el receptor Alex Monsalve y el lanzador Luis Chirinos. Margarita recibió a dos peloteros que nunca han actuado en este circuito: el pitcher Adrián Navas y el catcher David Rodríguez. Es obvio el contraste.

Chirinos es el más conocido de todos, porque ha sido abridor. Vale oro sumar potenciales integrantes criollos para la rotación. Además, es de Maracay, lo que se inscribe en ese nuevo capítulo que el beisbol local vive en esta década, con escuadras a la búsqueda de figuras de su propia región.

La pieza clave, sin embargo, es Monsalve. Es el que vive mejor momento en su carrera, luego de un buen Spring Training. Ha bateado mucho este año en Triple A y es uno de los candidatos a sorprender con un llamado a las Mayores en 2017.

Los neoespartanos pueden salir de él, gracias a la existencia de los bigleaguers Elías Díaz, Omar Fuentes (que posiblemente jueguen poco) y sobre todo Joshua López, Francisco Díaz y las firmas más recientes, a quienes se suma Rodríguez, un careta de sólo 21 años de edad, que va por Clase A avanzada.

Los bengalíes cubren así una necesidad en la organización, que ya les llevó a adquirir a Sandy León a finales de 2015 y a Juan Graterol a finales de 2016. Teme la gerencia no tener suficiente profundidad en tan crucial posición. De hecho, León terminó siendo fundamental en la más reciente conquista de los felinos. Y su ausencia llevó a la adquisición de Graterol, ausente a su vez en la última recta final.

Así que está claro el porqué de Monsalve. En el papel, será el próximo titular de los rayados, junto a Guillermo Quiroz, al no esperarse mayor aporte de los bigleaguers, incluyendo Wilson Ramos y Willson Contreras, y tras el tempranero retiro de Jairo Rodríguez.

Chirinos es un bienvenido complemento, especialmente si es capaz de recuperar su carrera, ahora que lanzará en casa. Acaba de cumplir 27 años de edad y desde 2015 actúa en ligas independientes, pero las lesiones limitaron su desempeño a sólo seis innings y un tercio en la 2016-2017. Hoy actúa en Italia, con buenos números.

Todavía son más las promesas que los hechos que muestra en su carrera. Tiene 5.04 de efectividad en ocho justas. Nunca ha tenido una cosecha notablemente mejor que eso, pero su capacidad para abrir y relevar es interesante.

A Rodríguez le falta tiempo para demostrar qué tiene. En Clase A media ha retirado 55 por ciento de los corredores entre las bases, aunque no ha vuelto a mostrar el poder que alguna vez enseñó en Novatos. Es una pieza en proceso, a quien los Rays de Tampa Bay ven como un potencial defensor eficaz y un bateador de contacto, por quien ya pagaron un bono de 600 mil dólares.

Navas es un poco más maduro, aunque también tiene 21 años de nacido. Es abridor, ya va por Clase A avanzada, permite pocos jonrones y tiene un ponche por inning en su trayectoria completa. No son malos números. Y de por vida tiene 3.06 de efectividad.

Los insulares quieren fortalecer un roster joven y con futuro. Acá tienen dos promesas para añadir a la mezcla.

Publicado en El Nacional, el miércoles 17 de mayo de 2017.

1 comentario:

  1. Ignacio el otro receptor grande liga de los Bravos de Margarita es Omar Narvaez, sí no soy yo el equivocado. En tu columna está citado Omar Fuentes y

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