miércoles, 29 de marzo de 2017

Los Cardenales de Lara y sus nuevos tiempos

El Emergente
Ignacio Serrano

Luis Dorante reúne dos condiciones que hacían impensable para muchos su salida de los Cardenales de Lara. Su trayectoria, por un lado, con esa fama bien ganada de piloto exitoso. Y claro, su propio desempeño con los pájaros rojos, cimentando aquella reputación con dos temporadas en las que siempre ganó más juegos de los que perdió, metiendo al equipo en la última final de la LVBP.

Esa combinación justifica la sorpresa que muchos sintieron esta semana, cuando el alto mando de los crepusculares confirmó la salida de Dorante y el ascenso al puente de mando de José Moreno.

El siempre bien informado Alfonso Saer, voz de los occidentales y antiguo compañero de estas páginas, ya había adelantado la noticia, apenas terminó la temporada. Tenía dos meses desgranando la novedad, gajo a gajo, desde que comenzó la evaluación del campeonato 2016-2017, pasando por la consideración de Moreno y José Alguacil como opciones internas.

Puede que Dorante haya terminado siendo una víctima no culpable de los nuevos tiempos, Y puede que este haya sido un movimiento trascendente de una gerencia que busca consolidar un proyecto de largo plazo.

Los larenses no darán mayores explicaciones sobre las razones del cambio. El estratega depuesto merece esa discreción. De hecho, su relevo ocurre por motivos casi sutiles, que no manchan su historial.

Moreno es hombre de la casa. Fue catcher suplente de los propios encarnados y tiene recorrido como técnico. Ha sido coach de los Cardenales en los últimos años, tiene 12 campañas de experiencia como manager en las menores de los Marineros de Seattle, otros cinco como coordinador de esa organización para América Latina y acaba de recibir la conducción de la sucursal de los acuáticos en Clase A corta.

Es un hombre inteligente. Tiene un trabajo que le respalda. Está ganado a las ideas que propone el nuevo análisis, que promueve la investigación estadística de los rivales y sus tendencias.

Forma parte de esa generación de nuevos dirigentes, en la que se anotan Alguacil, Omar López, Lipso Nava o Rouglas Odor, ex peloteros de bajo perfil, que han ido creciendo en las menores. Tiene 49 años de nacido y fue el coach de banca de Dorante en sus dos torneos en Barquisimeto.

Su edad es un detalle a resaltar. Porque es apenas unos meses mayor que el hombre de quien hereda la silla. No parece que la oficina haya visto la cédula de identidad de ambos, al momento de evaluar quién era la mejor opción.

Carlos Miguel Oropeza, gerente general del Lara, ha insistido en el carácter del nuevo piloto, en la esperanza de que se convierta en un animador del dugout. En teoría, ese no era el lado flaco de Dorante, a quien siempre se le tuvo como un motivador, un estratega con fuego en el pecho.

Ahora que José Yépez es el gerente deportivo, que Richard Gómez asesora al alto mando y Moreno toma las riendas, seguramente con Alguacil como mano derecha, es de esperar un perfil menos conservador, más atrevido y ganado al uso de las estadísticas, menos tradicionalista. Y también, un alto mando de inspiración puramente cardenalera. Ese es probablemente el sello que tendrán los pájaros rojos, si se cumple el deseo de sus directivos.

Dorante tendrá otra oportunidad. Todavía es joven, no ha cumplido los 50. Su fama le persigue, es un ganador, aunque haya perdido este combate con los nuevos tiempos que comienzan en Barquisimeto.

Publicado en El Nacional, el miércoles 29 de marzo de 2017.

8 comentarios:

  1. Pudiera decirse que Dorante es competidor, pero Ganador no. En lo personal no me gusta como manager

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  2. Dorante es de los mejores manager de esta pelota. Pero su estilo es más cercano a los estadounidenses de tiempos pasados. Se le da menor preponderancia por no ser un manager de titulares como la mayoría de los de acá y no haber ganado un campeonato todavía. Por eso no gusta tanto.

    Sólo le falta añadir algo a su juego de postemporada y modificar un poco su filosofía para esa etapa. No está muy lejos de conseguirlo.

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    1. SABEN CUANTO DIRIGIÓ POMPEYO SIN GANAR? Y LUEGO..!!!

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  3. Considero a Dorante un manager ganador, una postemporada puede ser ganada por un equipo inspirado, que necesariamente no sea el mejor conformado o el que tenga mejores jugadores, ejemplos hay muchos y en este momento recuerdo a los Rojos de Cincinatti, campeones mundiales sobre los Atleticos de Jose Canseco, Mcgwire, etc, etc, etc. Una temporada completa con sus lesiones y otro largo etc. de vicisitudes es donde se puede medir la capacidad ganadora de un dirigente. Es por ello que Luis Dorante con su capacidad como estratega y líder; bien puede llamarse Manager Ganador.

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  5. En mi opinión Durante merecía un voto de confianza en esta próxima temporada para reinvidicarse, sin embargo luego de él bien pueden dirigir tanto Moreno como Alguacil. Esperemos que haya el trabajo de equipo necesario para conquistar el título y jugar en casa la serie del Caribe.

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  6. La "sabermetria" llegó para quedarse. Poco a poco iran relegados a un segundo plano los antiguos dirigentes.Si los equipos no entienden eso,como lo ha entendido Lara,van a dejar que la liga por mucho tiempo adopte un nuevo eje dominante Caribes-Zulia- Lara (que apuesta a la sabermetria con Moreno)

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