viernes, 3 de febrero de 2017

Otro Bencomo brilló con Zulia a pesar de la inactividad y los mareos

El hijo del que fuera as en la rotación zuliana de los años 90 se estrenó con victoria con la gorra que vistiera su padre. Confesó que aplicó el mismo plan que siguió cuando le lanzó a los mismos rapaces en la LVBP

Por Ignacio Serrano
El-Nacional.com

Omar Bencomo padre brilló con las Águilas de Zulia en los años 90. Durante cuatro campañas fue parte del staff que lideró Wilson Álvarez y consiguió 16 de sus 47 victorias en la LVBP con esos colores. Únicamente con los Navegantes del Magallanes, su equipo original, se anotó más triunfos. Y este jueves le tocó ver por televisión cómo su hijo del mismo nombre le emulaba con creces, en su primer compromiso con el equipo occidental, representante de Venezuela en la Serie del Caribe.

Ya Luis Amaro, gerente deportivo de los occidentales, había adelantado que las raíces del segundo Bencomo iban a facilitarle su incorporación a la expedición a Culiacán, dándole mayor motivación. Y el as de los Bravos de Margarita respondió con cinco buenos innings y saludando a su padre a través de la transmisión, sabiendo que el fundador de la dinastía familiar estaba viéndolo en la pantalla chica.

Bencomo hijo confesó, entrevistado en IVC, que debió sobreponerse a varios obstáculos, antes de salir con el triunfo del nuevo estadio de los Tomateros, con cinco entradas de una carrera.

“Creo que todo se debe a la concentración, más que cualquier otra cosa”, señaló el derecho. “Cuando tienes tanto tiempo sin lanzar, pero tienes el compromiso delante, sientes que nada de eso te puede afectar”.

Admitió que también debió lidiar con malestares físicos, antes de completar su desempeño frente a los Criollos de Caguas, campeones de Puerto Rico, a los que vencieron los venezolanos con pizarra de 4 por 3.

“Creo que me pegó la altura”, señaló. Estaba un poco mareado, con molestias. Se lo comenté al coach, luego que salí. Pero pude sacar el último out del quinto inning y mantener al equipo ganando”.

Elogió al receptor Jesús Flores, con quien se compenetró “Bastante bien”.

“Lo primero que él me dijo fue: ‘Me gustaría que siguieras el plan que tuviste cuando te enfrentaste a nosotros, combinando las esquinas con los pitcheos lentos, creo que eso es lo que nos va a llevar al éxito’. Y así fue”, rememoró.

Bencomo padre dejó 2.49 de efectividad en sus cuatro zafras con los aguiluchos, entre 1993 y 1997. El hijo es ahora su heredero en la institución que otrora defendiera, y le tocará iniciar la final, en caso de llegar Venezuela hasta esa instancia en la Serie del Caribe.

Publicado en El-Nacional.com, el viernes 3 de febrero de 2016.


Ignacio Serrano

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