Derechos reservados. Las notas de este sitio no deben reproducirse sin la autorización de su autor

jueves, 2 de febrero de 2017

El vuelo de las Águilas y la corona esquiva

El Emergente
Ignacio Serrano

¿Cuánto chance de ganar tienen las Águilas del Zulia en Culiacán?

La Serie del Caribe comienza con grandes esperanzas para el campeón de Venezuela. Aunque a México no viajaron todos los protagonistas del título, quizás la única baja notable respecto a la final sea la ausencia del lastimado Endy Chávez, un mariscal en el center, por su guante, y un émbolo en lo alto del lineup.

A Chávez lo sustituye el dominicano Denis Phipps, de muy buena producción en la LVBP, aunque no tan rápido como el carabobeño. Por primera vez le daremos un vistazo sostenido en el jardín central; le conocemos más por jugar en las esquinas.

Quizás por eso a los rapaces les costará replicar su juego con exactitud, como les ocurrió tras la marcha del seguro Michael Tauchman y hasta la llegada de Endy, al iniciarse los playoffs.

El corazón de los aguiluchos se mantiene. Eso es bueno. El resto de la línea central es igual, Freddy Galvis y Alí Castillo son una buena llave de dobleplays, José Castillo es un adecuado sustituto para Mario Lissón en primera y la alineación, en general, está llena de profesionales, en toda la extensión de la palabra, con José Pirela y Alex Romero a la cabeza, además de Jesús Flores, Ronny Cedeño y René Reyes.

La rotación mantiene los brazos de la final, con los añadidos de Raúl Rivero y Omar Bencomo Jr. No son cinco ases de Grandes Ligas, aunque Wilfredo Boscán lanzó en las Mayores el año pasado. Pero están bien, para los actuales estándares del Clásico de Febrero.

El bullpen tiene hasta tres cerradores: Hassán Pena, Luis Ramírez y Pedro Rodríguez, además de Leonel Campos y de los mejores brazos zulianos que quedaban disponibles, una vez que Silvino Bracho dejó la expedición.

Faltan zurdos. Si Wilfredo Ledezma debe relevar largo, sólo quedaría Edgar Alfonzo Jr. En estos tiempos, ese es un problema, aunque pareciera que el manager Lipso Nava dispone de suficientes derechos de potencial para enfrentar a rivales de cualquier mano. Veremos.

¿Es esto suficiente? Visto con rigurosidad, es un plantel que representa con relativa exactitud la recién finalizada zafra criolla. Podría ser mejor, si estuvieran Chávez, Bracho, Arcenio León y algunos de los bigleaguers o prospectos que fueron quedando fuera con las otras novenas, como Hernán Pérez o Breyvic Valera. Pero no es una escuadra hecha con remiendos, no.

El contraste con los adversarios parece, en principio, equilibrado. Galvis es la gran figura del torneo y no hay estrellas a montón en las otras novenas.

La Serie del Caribe, sin embargo, es una lotería en la que con frecuencia ocurre lo inesperado. Y más ahora, con el nuevo formato.

Magallanes fue el mejor en la fase inicial de Margarita y perdió en semifinales. Anzoátegui barrió en la eliminatoria y fue apeado luego por un representante cubano que llegaba con 1-3 a ese choque. Aragua se metió en la final pasada y no pudo con los mexicanos.

Nadie tiene mejor récord que la LVBP (11-5) desde el cambio de formato y nadie iguala su total de triunfos en la nueva ronda regular de la cita (10-2). Sin embargo, perdieron las tres veces, sin poder ceñirse la corona.

Venezuela llegó a Culiacán con esa deuda por cobrar y es imposible afirmar que Zulia será quien lo haga. Eso sí, al menos tiene el roster para ir a la batalla.

Publicado en El Nacional, el jueves 2 de febrero de 2017.

Revisa otras entregas de El Emergente haciendo click aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario