lunes, 6 de febrero de 2017

Cómo alimentar a un deportista en tiempos de crisis

Camino a las Grandes Ligas
Por Rhay Kepler

En cierta ocasión, tuve la oportunidad de compartir con un reconocido pelotero, ganador del Guante de Oro en las Grandes Ligas. Como era primera vez que trabajaba con él, no sabía de sus hábitos. Durante el juego, consumió su habitual batido de proteínas, que le dejó bastante satisfecho.

Como a todos nos ha pasado alguna vez, no comemos igual todos los días. Las mismas cantidades de comida nos pueden dejar un día un poco fallos o, al contrario, satisfechos.

Al día siguiente, le pedí que tomara su habitual batido fraccionado por inning, en porciones pequeñas. Él accedió a mi propuesta y se sintió mejor. No había de esa manera exceso de sensaciones, tener mucha hambre o quedar muy lleno. Esa es la clave de la alimentación en tiempos de crisis. Comer fracciones, porciones, durante el día.

Ahora bien, ya sabemos cómo comer. Ahora pensemos en cómo comprar. Dentro del equipo, hay personas dedicadas a diferentes actividades, con diferentes posibilidades. Realiza un censo dentro del equipo. Puedes crear un grupo de Whatsapp, un grupo cerrado en Facebook u otra opción. Cuántos niños son, cuántos padres y madres, son valores importantes a tomar en cuenta.

En ese grupo, cada padre colocará según su criterio qué puede conseguir a buen precio, según las referencias irracionales que veo actualmente en precios. Previamente, habrá una lista con lo consumido por el venezolano en su dieta diaria.

Esta tabla solo es un ejemplo. Agrega los elementos que desees.

Ajo
Patilla
Carne molida
Arroz
Papa
Parchita
Carne para bisteck
Harina pan
Cebolla
Cambur
Carne para guisar
Pasta larga
Tomate
Guayaba
Pescado
Pasta corta
Plátano
Limón
Costillas
Lechuga
Pollo
Pepino
Brócoli

Hay alimentos que se consiguen, otros que lamentablemente escasean o no hay. Olvídate de eso por el momento, veamos que tenemos y resolveremos con eso.

El siguiente paso es delicado, súper importante y necesita de ese concepto de unión, de ayuda, de solidaridad. Necesitamos una o más personas que pongan su vehículo a disposición.

La persona que consiga los precios ideales debe indicar dónde. El paso que sigue es ir con el presidente del equipo. La negociación será de la siguiente forma.

El equipo de béisbol menor llamado “Venezuela te necesita” se ha organizado para mantener la salud de los integrantes de su equipo, y en función de eso estamos conversando con vendedores de alimentos como tú, porque queremos hacer una compra semanal que representará una venta directa, rápida y confiable de tu mercancía y para nosotros la salud de los niños del equipo.

Para esto debes saber cuántos niños son. Define las cantidades semanales por niño y un excedente para el resto del grupo familiar.

Tenemos que a mi hijo le daré un plátano a la semana, una cebolla, dos tomates, una zanahoria, 2 papas, tres cambures, un bisteck, una ración de pollo, tres guayabas, un cuarto de kilo de queso, etc.

Sucede que el equipo está compuesto por 20 niños y cada papá le dará a su hijo un plátano a la semana, y un plátano adicional por cada niño que será para el resto de la familia, entonces tú vas con el vendedor y le dices: “Necesito que me garantices 40 plátanos semanales, 40 cebollas, 80 tomates” y un largo etcétera.

¿Qué sucede? El vendedor, de ser minorista, pasa a ser un mayorista. Te garantizo que le gustará la idea y el equipo recibirá las cantidades necesarias para suplir la alimentación de sus integrantes. De esta forma pueden negociar un mejor precio.

Ya sabemos cómo debemos comer, sabemos cómo comprar, ahora cómo cocinar.

Rendir los alimentos en la cocina es el paso final pero no menos importante, y sin ser un chef te diré lo siguiente:

1) Pica mejor los ingredientes. Mucha gente le quita al tomate la parte superior con parte útil del tomate, haz un circulo y quita el medio. Hazlo con los demás alimentos con los que pueda suceder esto.

2) Duplica las dosis. Si te gusta comer un cambur entero, come la mitad del cambur y combínalo con una rodaja de lechosa.

3) Rinde los ingredientes. Normalmente, nuestros hijos no comen verduras, berenjenas, calabacín y cosas así. Sí vas a hacer una carne molida, en vez de usar 4 o 5 tomates para la salsa, mete en la licuadora dos tomates, o lo que gustes colocar, y deja caer algunas rodajas de estas cosas que no le gustan, pero que el niño no sabrá que están presentes. Ayudan mucho en su alimentación. Hazlo con todas las comidas que puedas.

Aumentando las dosis de comida al día, minimizamos las sensaciones extremas de mucha hambre o de estar muy lleno. Mejorando cómo compramos, bajamos los precios y rinde un poco más el dinero. Optimizando el manejo de los ingredientes en la cocina, podemos aumentar las porciones del día, rendir para la semana las cantidades disponibles y alimentar mejor a nuestros hijos con un plan de cocina en tiempos de crisis.

YouTube es un aliado para mantener la creatividad, allí puedes ver otras formas de preparación de las comidas.

Es responsabilidad de cada padre poner el dinero que le corresponde en el pote del equipo y llevar sus bolsas para recibir las compras. Los encargados de pagar y recibir la comida, llévenla a la práctica para distribuir, eviten pelear por el tomate grande o pequeño, no cedan a pequeñeces de ese tipo. Por encima de eso, está el objetivo mayor: salud, vida, ayudar, dar, recibir.

¡Un súper abrazo!

Rhay Kepler es preparador físico especializado en beisbol y experiencia con equipos de la LVBP. Cada semana desarrollará un nuevo tema en este sitio. Pero también puedes seguir su trabajo visitando sus plataformas en la red.

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