sábado, 21 de enero de 2017

Nuevos aires en Cooperstown

El Emergente
Ignacio Serrano

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Jeff Bagwell
La nueva promoción de inmortales que desde este año tendrá un nicho en Cooperstown marca un nuevo rumbo en el camino de entrada al pabellón.

El inicialista Jeff Bagwell y el jardinero Tim Raines no eran considerados candidatos claros al colgar los spikes. Iván Rodríguez debió lidiar con sospechas de dopaje creadas por José Canseco, quien le mencionó entre los supuestos consumidores de esteroides con quienes compartió.

Todos entraron al Salón de la Fama y tendrán una placa a mediados de 2017 en el templo ubicado en el estado de Nueva York, junto con el comisionado Bud Selig, otro caso para la discusión, y el ejecutivo John Schuerlholz, el único de los cinco sin sospecha ni reparo.

Lo de Rodríguez no debería discutirse. Canseco es su vinculación con el dopaje y aunque algunas de sus acusaciones resultaron ciertas, hay denuncias de que llegó a chantajear a algunos colegas, para no citarlos en sus alegatos.

El boricua fue el mejor catcher de su generación y es uno de los mejores de todos los tiempos. Y es destacable en su caso que tres cuartas partes de los votantes hayan decidido soslayar las sospechas, ateniéndose al justo precepto de que toda persona es inocente hasta probarse lo contrario.

A Bagwell le costó más. Su nombre también fue relacionado con los esteroides sin jamás haber dado positivo, como Barry Bonds con las anfetaminas, y sin escándalos federales, como el propio Bonds o Roger Clemens.

Cierto es que el primera base de los Astros de Houston no superó los 500 jonrones, no terminó sobre .300 ni golpeó 3.000 hits, cifras que antes determinaban la inmortalidad. Pero he aquí dos cosas que parecen cambiar: si no se le probó culpabilidad, pues que camine por la alfombra roja, como Rodríguez, y si los números de siempre no cuadran, bien vale buscar más allá.

Bagwell sumó .948 entre su promedio de embasado y su slugging. Ese OPS únicamente es superado por 14 peloteros en la historia, contando a quienes han disputado 2.000 encuentros. Como se lee: es uno de los 15 mejores toleteros de todos los tiempos al cruzar la capacidad de ponerse en circulación con la capacidad para dar extrabases.

Hay muchas otras estadísticas que apoyan su moción. Aquí está otra de nuestras favoritas: su OPS ajustado a la liga fue 149, o lo que es igual, fue un bateador 49 por ciento mejor que sus colegas en los años en que jugó.

Es una cifra brutal. Miguel Cabrera tiene un OPS ajustado de 155, Andrés Galarraga se retiró con 119, Roberto Clemente dejó 130 y Mike Schmidt 147. Bagwell ocupa la vigésima plaza histórica entre quienes disputaron 2.000 choques.

Así que los votantes han empezado a escarbar más allá de los números redondos de siempre, lo que es un alivio y refleja cómo el nuevo análisis ya es mayoría entre los reporteros del norte, esos con 50 años de edad o menos, que hoy llevan el pulso de la noticia en las redacciones.

Raines es otra prueba contundente de eso. Tampoco tiene cifras emblemáticas, como no sean sus 808 bases robadas, pero entre los 21 y los 35 años de edad fue uno de los peloteros más excitantes de la MLB.

Los tiempos están cambiando. Quizás pronto ingrese a Cooperstown el boricua Edgar Martínez, que dejó promedios ofensivos superiores a los de David Ortiz. Y el caso de Bob Abreu posiblemente se vea impactado también, al menos para mantenerse durante varios años en la papeleta, porque si bien no impuso marcas rotundas en ningún departamento, logró una combinación de jonrones, robos, empujadas, boletos, hits, anotadas y dobles que sólo supera el mismísimo Bonds.

Los votantes están viendo con más detalle. Eso es interesante. Las estadísticas dejaron de ser el bikini del que hablaba Toby Harrah para convertirse poco a poco en un body paint.

Publicado en El Nacional, el sábado 21 de enero de 2017.

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3 comentarios:

  1. Yo creo que los juegos de estrellas no deberían ser tomado en cuenta o si van a tomarse en cuenta que sean elegidos por periodistas y no por los fanáticos que casi siempre escogen al más carismático y fanfarrón que al que tiene los números. Lo digo por el subestimado bob abreu. 9 veces 20-20, 10 temporadas con 100 impulsadas o más y solo dos juegos de estrellas.

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  2. Eso le facilitará a Vizquel y a Abreu, en un futuro al Kid, y mas fácil a Cabrera

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