martes, 6 de diciembre de 2016

Un paréntesis, a propósito del Juego de Estrellas

El Emergente
Ignacio Serrano

Urbano Lugo tiene una trayectoria impecable. Solamente alguien con su nombre, con su imagen de honestidad, podía tratar de salvar con algún éxito esa catástrofe de la Asociación de Peloteros que es el Juego de Estrellas.

Lugo es respetado y querido por sus colegas de hoy y ayer, por los aficionados y por quienes trabajamos en los medios. De él sólo puede decirse que fue un guerrero. Posee el don de generar empatía con quien sea que hable.

El Juego de Estrellas, a pesar de él, volvió a sufrir los mismos problemas que llevaron a su declive y virtual extinción.

El marco del evento fue emocionante. Asistieron al menos 20.000 personas, gracias a la celebración del Juego de las Celebridades, que terminó minutos antes.

Esa antesala con ex peloteros, estrellas del espectáculo y de la cultura pop venezolana ocultó parcialmente las fallas de lo que vendría, Sin embargo, el lucimiento fue desapareciendo conforme el Juego de Estrellas comenzó.

Hubo tres convocatorias diferentes. Una semana antes de la cita, se anunciaron los equipos. Las nóminas eran diferentes cuando el lunes siguiente se divulgaron los rosters “definitivos”. Y nuevamente cambiaron cuando los peloteros salieron el martes, al estadio Universitario, con muchos jugadores que son suplentes en sus equipos o que apenas han jugado en este campeonato.

Los organizadores mantuvieron el formato de Estrellas del Futuro contra Estrellas Consagradas. Pero además de que no se presentaron los líderes de los principales departamentos de bateo y pitcheo, el novato Miguel Aparicio, un chico con 17 años de edad, que debutó en la LVBP hace pocos días, alineó con las Estrellas Consagradas.

Esa tendencia quedó más clara conforme avanzó el duelo. Citamos dos ejemplos entre muchos: Francisco Martínez está en su sexta campaña en la liga y tiene 26 años de edad, pero fue incluido entre los integrantes del futuro, quizás porque ha pasado este torneo completo en la paralela. Y el lanzador Pedro Guerra, que tiene casi una década de antigüedad en el circuito, con tres equipos, fue uno de los lanzadores de la novena de “prospectos”.

El problema no es algo cosmético. Si al público se le vende una idea y esa idea resulta falsa, los potenciales compradores castigarán con su indiferencia en los años por venir. Ese fue el camino de decadencia que siguió el que alguna vez fuera clásico de mitad de temporada, una vez que Dionisio Acosta pasó al retiro y una nueva generación asumió el mando de la Asociación de Peloteros.

El colofón ocurrió a las 11 pm, cuando el juego terminó en el séptimo inning, sin que siquiera hubiera caído el último out de ese episodio.

Es posible que el espectáculo haya representado un ingreso importante a los organizadores. Pero esa entrada se debió a la participación de Polar, a través del encuentro de las celebridades. ¿Qué le impide a esa empresa organizar la cita por su cuenta, más adelante? Seguramente pasará así. Ya lo hace con el Derby de Jonrones, que alguna vez fuera parte del Juego de Estrellas.

El Juego de Estrellas ya murió de mengua una vez. La última edición organizada por el ente gremial ni siquiera se disputó, porque no convocó más que a 18 jugadores, insuficiente para completar los dos rosters. Fue resucitado por la directiva de la LVBP hace un lustro y hace dos años volvió a manos de su organizador original.

Lo visto en Puerto La Cruz, en diciembre pasado, y ahora en el Universitario es el aviso de que la muerte de mengua volverá a ocurrir, lamentablemente.

Lugo es una leyenda de nuestra pelota, una figura muy querida, un hombre de bien. Pero Asopeloteros es un cascarón vacío, que no agrupa ni al 10 por ciento de los jugadores activos. Le haría un bien a nuestra pelota si emprendiera la ciclópea tarea de crear una nueva unión de jugadores, en lugar de arriesgar su imagen y prestigio con esta empresa imposible.

Publicado en El Nacional, el martes 6 de diciembre de 2016.

1 comentario:

  1. Muy buen resumen de lo sucedido, y es al go con lo que concuerdo completamente.. Creo que hay que ponerle sabor a ese juego, y aprovechar el patrocinio que si vende y organiza!

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