domingo, 4 de diciembre de 2016

El esperado final feliz

El Emergente
Ignacio Serrano

Todas las novelas venezolanas tenían un final feliz. A pesar de eso, familias enteras se apretaban frente al televisor, para ver las desventuras de Esmeralda, Leonela o Topacio, tratando de averiguar cuál sería el giro que permitiría el tan anhelado desenlace.

Esta novela del Clásico Mundial de Beisbol no tenía garantizado su Happy ending. Como aquellas, se ponía más fea a medida que avanzaban los capítulos culminantes, pero la tarde del viernes ese giro inesperado hizo que el comunicado explicando las razones del cambio de manager, prácticamente listo, fuera sustituido por otro que no dio mayores motivos, pero que ofrecía la novedad tan esperada por la fanaticada.

“Humo blanco en Maracay”. Tal era la noticia y probablemente lo único claro que ponía la nota oficial. No era necesario más.

Cualquier cosa que explicara por qué pasó lo que pasó podría reabrir heridas. Era mejor hablar de acuerdo y mostrar la foto con todos abrazados. Ese retrato, con Omar Vizquel y Carlos Guillén al centro, dijo más que mil palabras.

Iba a ser una catástrofe que Vizquel no fuera el manager. Nada podría evitar la tormenta alrededor de la Vinotinto, que una vez más, como ha sido en cada Clásico Mundial, iba a competir con el plomo en el ala de tener en su contra a la opinión pública.

Quedan lecciones para todos. Una de ellas, la necesidad de una mejor comunicación. No lo decimos por las contradicciones que hubo esta semana, que eso ya no importa y es preciso olvidarlo. Hablamos del necesario, sincero y efectivo intercambio entre quienes están llamados a conducir a la Selección Nacional. Todos, sin excepción.

Hablamos también de las reacciones de la afición. En nuestra Venezuela de hoy la crispación lleva a muchos a suponer lo peor de aquel que creemos diferente, pero eso no sólo es injustificable; además, ha quedado demostrado que disparar desde la cintura es injusto y a menudo un error.

Aquí se acusó a una de las partes de estar movida por oscuros motivos políticos, de querer pasar factura a Empresas Polar, de manejar a su antojo el equipo nacional, y eso era falso. De hecho, la mismísima Polar puso ayer el transporte para que muchos periodistas asistieran a la rueda de prensa del reencuentro, en Maracay, sin contar con que medio roster titular tiene lazos con marcas del conglomerado.

Aquí se habló mal de un Eduardo Pérez, llamándole arribista, cuando es un técnico de notables méritos (ha sido considerado ya para dirigir a Cleveland, Colorado, Atlanta y Arizona) y sus únicas palabras fueron impecables: “Yo soy el coach de banca de Vizquel”.

Esa fanaticada también tiene una lección que aprender, que quizás nos sirva a todos como país.

El capítulo final nos mostró que los protagonistas pudieron cometer errores, pero también que estaban guiados por el legítimo deseo de querer el bien de la Vinotinto. Y pueden creerlo: ese era el móvil de ambas partes, en medio de su desacuerdo.

Lo mejor que podía suceder era esa foto, ese abrazo compartido y que todo fuera no por la rebelión de un grupo de peloteros, sino por el liderazgo callado y efectivo de Miguel Cabrera, en cada episodio más maduro, y porque por sobre todo se impuso el mejor interés de la Selección Nacional.

No podía ocurrir un final más feliz. Ahora, a ganar la secuela: que venga el Clásico Mundial.

Publicado en El Nacional, el domingo 4 de diciembre de 2016.

11 comentarios:

  1. ¿Dónde están aquí las decenas de comentarios como en las columnas que escribiste en la semana estimado Ignacio?

    Seguí con atención lo que pasaba, como muchos de quienes te leemos.

    Ojalá los usuales comentaristas tengan a bien dejar sus mejores impresiones de todo esto!

    Como dices, a los fanáticos esto debe también dejarnos una lección, aprender a reaccionar con racionalidad. Aunque, a fin de cuentas, somos fanáticos y en nuestra naturaleza también está la reacción llevada por la emocionalidad.

    Por lo pronto, que cada quien aprenda de lo malo, se celebre lo bueno, y que al final, la selección que representará a nuestro país pueda celebrar la victoria en marzo del 2017; creo que es lo que todos queremos!

    Saludos, feliz domingo!

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    1. Imagino nunca has comentado nada, eso nunca debio suceder, y un ser mas sensato que Guillen no seria tan cara dura!

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  2. Ignacio excelente, no leí a más nadie ni tampoco recurrí a ningún otro portal. Sin duda, para mí estas entre los mejores, mis respetos y admiración.

    En cuanto al cierre, lo mejor que ha podido ocurrir es que sin quererlo se aprendió que los peloteros están más unidos que nunca, algo que se suponía pero no se observaban las pruebas con tanta claridad. Y Miguel Cabrera lleva muy bien el testigo que Galarraga una vez le entregó, sin duda, ha madurado y eso es de admirar, muy bien, la cueva tendrá un guía y antes no lo tuvimos. Sea el resultado que sea el que ocurra en éste WBC al menos sin haber tenido la primera preparación física se tiene lo más importante. Unión.

    Gracias Ignacio, feliz domingo a todos, saludos...

    Pd.: Francisco Pereiro me despertó con lo que entre líneas habíamos intuido por tus reportes.

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  3. Lo mas importante es que se resolvio la novela para bien. Si no hubiera sido por Efrain Ruiz Pantin que dio el tubazo de la informacion del cambio de manager, me parece que otro hubiera sido el desenlace.

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  4. LO unico cierto es que C Guillen, sin previa notificacion a Vizquel informo a MLB, que ya este habia sido sustituido por E Perez. Como no se han dado las razones pare ese "DESPIDO", yo especulo que fue por la foto donde aparece Vizquel al lado de L Mendoza, objetivo del Regimen, donde una de sus figuras mas representativas, es el califa de Aragua, a quien Gullen esta muy ligado y de alli poudo emanar la orden de "DESPIDO", abortado por la intervencion de los peloteros y nadie mas. ENTENDIERON

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  5. Ahora todos felices, comiendo perdices.
    Las novelas como Leonela, Esmeralda y Topacio, también tuvieron episodios donde todo parecía arreglarse.
    No cantemos victoria, veremos que pasa.
    La selección de Beisbol está en deuda. Un buen torneo donde jueguen Béisbol de calidad si seria un final feliz. Si logran el titulo titulo sería un final apoteosico.

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  6. Gracias a los peloteros que demostraron unión para impedir que el personaje prepotente siguiera haciendo de las suyas

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  7. Gracias a Dios privo la cordura y el buen juicio deportivo para resolver la absurda situacion presentada. Resta que cada uno de los involucrados en la seleccion den lo mejor de si para lograr el campeonato en el clasico.

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  8. Gracias a Dios al final hubo entendimiento, pero aquí hubo un hecho tangible q fue la carta d Guillen a MLB sin conocimiento ni el aval d Zerpa y Vizquel y allí es q se desata la ola d opiniones. ...algunas con mesura y muchas otras enérgicas....al final fue la presión d los jugadores la q desencadena el diálogo y se llega a un acuerdo, todo fue un lamentable episodio donde Carlos Guillen fue protagonista d primer orden por su pésimo accionar

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  9. Gracias a Dios al final hubo entendimiento, pero aquí hubo un hecho tangible q fue la carta d Guillen a MLB sin conocimiento ni el aval d Zerpa y Vizquel y allí es q se desata la ola d opiniones. ...algunas con mesura y muchas otras enérgicas....al final fue la presión d los jugadores la q desencadena el diálogo y se llega a un acuerdo, todo fue un lamentable episodio donde Carlos Guillen fue protagonista d primer orden por su pésimo accionar

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  10. sigo insistiendo quién va a dar la cara por este culebrón que se convirtió en una verdadera cantinfladas de que quito a este pongo a este otro, que le pido la renuncia pero no la aceptó, que es el manager pero no me gusta su sponsor, le notificó a la mlb que vizquel es pero ya no es y eduardo peréz es pero no será todo estas frases cantinflera deben esta en la cabeza del Gerente de la Selección Nacional de Beisbol Carlos Guillén que hasta ahora salvo esa rueda de prensa de aclaratoria que satifaga mis dudas nada de de nada y la verdad para que no siga el enredo lo mejor fue esa foto falsa de sonrisas con dientes apretaos y no es un final feliz es solo un final de culebrón venezolano y la mejor música para este final sería tongo le dió borondongo, borondogo le dió a bernabé..... tonina azúcar... XD

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