domingo, 20 de noviembre de 2016

Luis Arráez, confianza pura en el clubhouse del Magallanes

Gerardo Boscán Villasmil
@GerardoBoscan

Si hoy finalizara la temporada regular en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional el nombre de Luis Arráez estaría en muchas de las planillas de votación para el premio al Novato del Año.

“Todo lo que ha pasado conmigo este año aquí es producto de mi trabajo”, respondió Arráez, en su más reciente visita al estadio Luis Aparicio “El Grande” de Maracaibo.

El hoy infielder del equipo turco ha mostrado en Venezuela todas las herramientas ofensivas que lo llevaron en los Estados Unidos a batear 165 imparables en 114 encuentros, con la sucursal clase A fuerte de los Mellizos de Minnesota.

Arráez ha sido elegido en par de oportunidades como el Mejor Pelotero de la Semana, lo consiguió de manera consecutiva. La última, correspondiente a la semana sexta semana, lo compartió con José Alberto Martínez, ‘El Cafecito’, pero liderando en promedio con .556 puntos.

Lo impresionante con el nacido en San Felipe, estado Yaracuy, es que ha dominado a los lanzadores de la pelota local con apenas 19 años. En abril abandonaría la edad ‘teenager’.

“Es algo muy bonito para mí, pero era lo que esperaba después de todo el trabajo que he realizado en este tiempo”, suelta con naturalidad, casi sin sorpresa.

El yaracuyano no expresa en su lenguaje verbal ser muy inquieto, por el contrario, pasa casi por desapercibido.

“Yo hablo con mis compañeros de equipo, con ellos no tengo pena de preguntar nada. Más bien me ayudan y me enseñan cosas que a lo mejor no sé”.

El camarero vive parte de sus sueños de joven. No solo juega con el Magallanes, también comparte con su gran ídolo, Endy Chávez.

“Desde niño lo ví jugar. Siempre me gustó la forma en la que defendía. Lo único malo, es que no soy zurdo como él”, dice con una mueca sonriente.

“También me gustó mucho como jugó Melvin Mora. Hacía de todo. Era un trabajador y así me considero yo”.

Arráez no sabe hasta qué momento del año vaya a jugar con el equipo turco. “Y por eso me concentro en cada turno y juego para poder ayudar a mi equipo”.

Es de pocas palabras pero de mucho, muchísimo bateo. En sus 30 compromisos con los navieros suma 14 con múltiples hits, ocho de ellos con tres imparables, alcanzados en siete de los últimos 10. Sin dudas, un gran momento para el yaracuyano.

“Soy un enfermo del bateo. Cada vez que puedo estoy viendo videos o preguntando sobre los lanzadores rivales que no conozco para llevar un plan. Lo que siempre digo, es cuestión de trabajo”.

Actualmente Arráez es líder del torneo con .387 puntos (sin contar el encuentro del sábado 19 de noviembre), líder en imparables (46) y triples (6), segundo en carreras anotadas (26).

Pensar en un premio como Novato del Año no está lejano a sus posibilidades, salvo que los Mellizos de Minnesota decidan darle fin a su participación.

“La verdad, no sé cómo esté en ese asunto. Sería algo muy bonito, pero ahora solo estoy concentrado en seguir ayudando al equipo y jugar lo más que pueda”.

Antes de irse espera concretar otros de sus sueños. “Me gustaría mucho conocer a (José) Altuve, ¡imagínate! También a Félix Hernández. Ahora mismo conocí a Rougned Odor y de inmediato le pregunté varias cosas”, comentó. “Con ellos no me da pena nada. Siempre les pregunto qué piensan sobre las Grandes Ligas y si todo es como se ve desde lejos”.

El Dato:
Luis Arráez suma 59 imparables y .518 de promedio en los últimos 14 juegos disputados con el Magallanes. (No cuenta la jornada del sábado 19 de noviembre).

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Gerardo Boscán Villasmil
@GerardoBoscan

2 comentarios:

  1. Ganar un título de bateo en cualquier liga significa que se tienen las habilidades para batear y este muchacho no es la excepción. Luce muy cómodo en el plato y sin duda triunfará en este deporte.

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    1. No solo luce cómodo y confiado en el plato, Robert. Es realmente confiado, tiene una enorme seguridad en sí mismo. Saludos.

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