domingo, 6 de noviembre de 2016

Los otros agentes libres venezolanos

El Emergente
Ignacio Serrano

Omar Infante no aparece en la lista preliminar de agentes libres venezolanos en las Grandes Ligas. Perdió su estatus al ser sacado del roster por los Reales de Kansas City, y quedó sin equipo cuando los Bravos de Atlanta decidieron dejarle ir, semanas después.

Infante, técnicamente, ya no es bigleaguer, a pesar de su larga, fructífera trayectoria. Sin embargo, y aunque no sea uno de esos 10 que por estos días cambiarán de estatus en la MLB, es un caso interesante entre quienes eventualmente podrían lograr un nuevo contrato.

No será en las mayores, en principio. Luego de 15 temporadas en la gran carpa y cerca de cumplir los 35 años de edad, posiblemente reciba propuestas de ligas menores con invitación al Spring Training.

El anzoatiguense es un caso desconcertante, por el súbito descenso tanto de su ofensiva como de su defensa. En 2013 bateó para .313, con .795 de OPS. Pasó entonces a los monarcas e inició un marcado declive que quizás se explique por las dolencias crónicas que ha sufrido en el cuello, espalda y codo.

Infante debe atender asuntos familiares que probablemente le impedirán jugar con los Caribes de Anzoátegui. Es una lástima. Hoy la LVBP iba a ser la vitrina donde mostrar sus aptitudes. El antiguo prospecto número uno de los Tigres de Detroit, si está en condiciones, puede ofrecer versatilidad en el infield y hasta en el outfield, más una dosis de experiencia que ayuda mucho en un utility.

A Andrés Eloy Blanco le será más fácil conseguir un pacto. Viene de dos buenas zafras con los Filis de Filadelfia, defendiendo el cuadro y el left, con excelente guante y aceptable producción. Quizás los mismos cuáqueros traten de tentarle con un aumento.

También Yusmeiro Petit y Grégor Blanco deberían tener ofertas para 2017, aunque ambos tuvieron un año a la baja. Está por verse si les garantizarán un puesto en el roster de 40 o si serán invitados a los entrenamientos.

Los dos tienen qué ofrecer. Petit es un pitcher consistente, pese al descenso reciente, y no ha sido víctima de las lesiones desde que se consolidó en las Grandes Ligas, con los Gigantes de San Francisco. Blanco puede cubrir los tres jardines, todavía es rápido y selectivo en el home, aunque sí tuvo dolencias físicas y bateó muy poco, respecto a los años anteriores. Le ayuda el ser zurdo. Ya veremos.

Dioner Navarro es una incógnita. Seguramente estará uniformado en la primavera boreal, pero su average y su OPS han bajado sucesivamente desde 2013, hasta cerrar con .207 y .587, respectivamente, en 2016.

Los Medias Blancas de Chicago le dieron la oportunidad de jugar a diario, cuando se lesionó Alex Ávila, y terminó como suplente de los Azulejos de Toronto. A su favor juega su posición: nunca sobran los receptores que saben llamar pitcheos.

El caso más interesante en este grupo posiblemente sea el de Jhoulys Chacín.

En teoría, el zuliano tuvo un torneo gris, con 4.68 de efectividad. Fue removido en su momento de la rotación de los Ángeles de Los Ángeles, cuando más era bateado.

Hay bemoles, sin embargo. En la segunda mitad dejó 3.50 y prácticamente un ponche por inning, y en septiembre brilló con 2.61 y tres abanicados por cada base por bolas.

Con el hombro ya definitivamente fortalecido, como parece, Chacín podría ser una ganga en este mercado que se abre en la MLB.

Publicado en El Nacional, el domingo 6 de noviembre de 2016.

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