martes, 8 de noviembre de 2016

Analizando el cambio entre Aragua y Caracas

El Emergente
Ignacio Serrano

Carlos Peñalver llegó a ser un prospecto importante, al momento de firmar, con 16 años de edad. Félix Carvallo es zurdo, joven y viene de poner números prometedores en Clase A avanzada. Ese fue el cambio que acordaron los Tigres y los Leones al comenzar la semana.

¿Quién disfrutará del mayor rédito? ¿Quién, a la larga, sacará mayor provecho de esta transacción?

Aragua buscaba profundidad en las paradas cortas. Lo consiguió. Caracas necesitaba más densidad en el lado izquierdo del bullpen. Lo consiguió. Parece un pacto en el que ambos ganan lo que buscan.

Carvallo es una buena pieza. Acaba de cumplir 23 años de edad y posiblemente vaya a Doble A en 2017. Le falta muy poco para tocar las puertas de las Grandes Ligas.

Viene de poner 3.74 de efectividad en Clase A avanzada y en su carrera en las menores ha ponchado a más de un rival por cada inning. Eso vale oro.

Necesita mejorar el control, porque en las menores ha dado un pasaje gratis por cada dos episodios. Es demasiado. Aún está en la encrucijada; no sabemos si va a ser Antonio Castillo o Joseph Ortiz, pero el solo hecho de ser zurdo vale la pena el riesgo.

Los scouts lo recuerdan a menudo: los pitchers de la mano equivocada son escasos, y más raros son aquellos que pueden dominar.

Los melenudos lo han sufrido, así que deben estar celebrando la adquisición. Esta misma campaña salieron de Edgar Alfonzo hijo, tomaron a Carlos Piña en el draft de no protegidos y trajeron a Jim Patterson a la carrera.

Franklin Morales, además, quizás pase a la rotación, y Víctor Gárate ha tenido problemas físicos. Está clara la necesidad de los metropolitanos.

Hace un par de años, Peñalver habría sido un precio alto por Carvallo. Cuando firmó, en 2011, recibió un bono de 550.000 dólares por su sólida defensa, su potente brazo y su velocidad.

Baseball Prospectus no ha tirado la toalla con él. Ha puesto 2017 como su año de graduación y le considera un gran torpedero defensivo. Chicago Now resalta también su disciplina en el home. SB Nation llegó a considerarle entre lo más granado de su posición en las granjas de los oseznos.

Eso es cierto, desde la perspectiva eminentemente posicional. Incluso, la salida de Gleyber Torres vuelve a darle un lugar en el futuro de su escuadra. El problema ha estado, hasta ahora, en las dificultades que ha vivido al tratar de mejorar su bateo.

Peñalver tiene en las menores una línea de .229/.299/.294, muy pobre, y acaba de poner una de .211/.265/.268 en Doble A. Puede correr, como lo prueban sus dos cosechas sobre 20 robos, pero el bate no ha evolucionado.

Quizás aprenda a dar imparables, como hizo David Concepción, o tal vez quede como un especialista defensivo, como Argenis Díaz, para convertirse en utility a tiempo completo, en Jorge Velandia o Andrés Eloy Blanco.

El caso es que Díaz está ausente en Maracay, Eduardo Escobar llegará en diciembre, Gioskar Amaya ha estado lastimado y Hernán Pérez tiene que jugar en tercera, si es cierto que no será transitoria la mudanza de Renato Núñez a la inicial.

Eso deja a los rayados algo cortos de torpederos, incluso de infielders, si incluimos al camarero Amaya. Y Rayder Ascanio se marcha a finales de este mes.

Ambos equipos están obteniendo algo que necesitan. Ahora viene lo mejor: ver cuál de los dos ganará más en el largo plazo.

Publicado en El Nacional, el martes 8 de noviembre de 2016.

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