jueves, 21 de julio de 2016

Un estadio para Caracas

El Emergente
Ignacio Serrano

Fue mágica esa primera vez, cuando entramos al estadio Universitario en 1976.

Aquellos olores y colores quedaron grabados para siempre en el recuerdo del niño que asistía al templo con enorme fascinación, recreada por la magia de la radio y las fotos de los diarios.

El Universitario es memoria entrañable para miles. Pero también es un mal necesario.

Es una tortura llegar a él. El tráfico caraqueño arrecia justo en el horario previo a cada encuentro. Su acceso principal es estrecho. La entrada inferior es igual o peor.

Las sillas no son especialmente cómodas; aunque al menos son mejores que los bancos y la grada limpia de antes. Eso sí, muchos baños suelen estar cerrados y se forman interminables colas para usarlos.

Quienes asisten a los bleachers no disponen de mayores servicios. La reventa campea, porque no está prohibida por la ley ni es perseguida eficazmente por las autoridades policiales. El mantenimiento del campo y las instalaciones por parte de la UCV es francamente lamentable.

En el Universitario juegan profesores, estudiantes, jubilados, equipos de otras ligas. Los clubhouses para visitantes son incómodos, vergonzosos para recibir a profesionales. El palco de prensa es una lágrima. El robo de haberes es habitual.

Al final, puede tomar una hora salir después de un cotejo concurrido, tras recorrer un estacionamiento pestilente e inseguro.

El estadio de La Rinconada fue visto por años como una solución para Caracas. Nunca lo fue. No sólo repetía muchos de los defectos del Universitario; además, queda al otro lado del mundo para la mayoría de los caraqueños, especialmente lejano en horario nocturno.

Antes de la Copa América se habló de construir nuevos estadios en la capital. En cambio, se levantaron escenarios imponentes en el resto del país, incluso en algunas ciudades donde el fútbol profesional no tiene equipos de linaje ni asistencias multitudinarias.

Se propuso un proyecto en La Carlota, en el viejo aeropuerto, pero nada. Más bien se reactivó la idea de La Rinconada, reconstruir aquello y convertirlo en un complejo espectacular, hoy detenido.

Muchos critican a los Leones y a los Tiburones. ¿Por qué no han construido su propia sede?

El actual estadio de los Rangers de Texas costó 1.150 millones de dólares. En nuevo Yankee Stadium costó 2.300 millones. El nuevo hogar de los Bravos de Atlanta cuesta 462 millones. Escenarios anteriores, como el Great American Ballpark (230 millones de dólares) y Candem Yard (210 millones) tienen 15 o 20 años de haber sido erigidos.

Son cifras imposibles para empresarios venezolanos. Veámoslo así: Leones y Tiburones, sumados, costaron 12 millones de dólares. Ni siquiera vendiéndolos al doble, podría hoy construirse un parque con lo que pudiera sacarse si el dinero recabado se usara con ese objeto.

Aquellos estadios, además, no fueron pagados por las divisas de Grandes Ligas. Se pagaron y se siguen pagando con impuestos cobrados a los ciudadanos a través de las municipalidades.

Ya es tiempo de dejar de ver a los clubes como los villanos de la historia. El nuevo parque para Caracas, en La Carlota o donde sea, necesita hacerse con aportes del estado, lo que hoy no luce posible.

Así, por cierto, se levantó el Universitario, escenario de sueños y buenos recuerdos, pero también un mal necesario para nuestro beisbol.

Publicado en El Nacional, el jueves 21 de julio de 2016.

6 comentarios:

  1. Excelente articulo Ignacio. Solo difiero en el ultimo comentario, cuando dices que leones y tiburones no son villanos en la historia. Son los principales villanos, porque si bien en la crisis actual venezolana no hay recursos para construir ni una cancha de bolas criollas, en decadas pasadas hubo suficiente abundancia para hacer un estadium de beisbol decente. En la guiara hay un elefante blanco en construccion que ojala lo termine la gobernacion y le sirva a los tiburones. en caracas no hay otra alternativa que la ucv. decadas vendiendo abonos y cerveza han dado para parques de beisbol. los equipos de la capital y vargas se han recostado, y hoy todo luce feo porque sencillamente no hay dinero. saludos

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  4. Muy atinado artículo, Ignacio. Coincido con José Luis Núñez Quintero. No sé qué edad tiene, pero yo desde los comienzo de los 60 escuchaba a los dueños de equipos, especialmente Leones y Tiburones, cuando se quejaban del mantenimiento del UCV, especialmente cuando llovía; sólo ponían una lonita en las bases y en el montículo. Si llovía mucho era una calamidad para reacondicionar el terreno. "No, no podemos permitir este ultrajo, tenemos, debemos construir nuestro propio estadio; ya es hora que lo hagamos..." Bien, pasaron lo años (ya yo vivía en New York), cuando la temporada de 1975-76 tuvieron que jugar fuera de Caracas ese binomio "quejón". Recuerdo cuando venían a New York y me comentaban de los proyectos que tenían para un nuevo estadio: Montalbán y La Rinconada, eran lo nombres que mencionaban. La Carlota no estaba todavía disponible. "Beto, ya tenemos todo arreglado, el estadio va a tener mejores casetas, restaurant, casetas de lujo, mejores clubhouses, el dugout con su techo como aquí en el Yankee Stadium... y una capacidad de unos 30-mil y cómodos, con sillas y bancos. Ah, y buen estacionamiento"... Hmm, de eso han pasado 36 años... HOY continúan como el "zamuro" sin casa. Animal que se acuerda de hacerla sólo cuando llueve. Por eso, concuerdo con el amigo, "de que sí son unos villanos". Añado: "habladores de paja". ¡Es una pena decirlo, pero es la verdad!

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    1. Saludos señor beto villa. 42 años, caraqueño y seguidor desde mi infancia de los tiburones de la guiara. 42 años asistiendo con mi papa a la UCV, y testigo de lo que comente ayer. Hoy leo un articulo donde con bombos y platillos celebran que leones y tiburones al fin llegaron a un acuerdo con la UCV en el negocio de comida chatarra y cerveza. El lunes firmaran el flamante contrato de arrendamiento. Remodelaran mediocremente los baños, una pinturita aqui y alla, y PLAY BALL, a vender cerveza y abonos. En junio 2017 comenzara de nuevo el llanten. Claro que son los principales villanos.

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  5. Lo mas cerca de la construccion de un Stadium para Caracas fue cuando se Coloco la primera piedra de uno en el segundo gobierno de CAP y a los pocos meses Chavez dio su primer golpe y no se volvio a hablar del tema.

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