viernes, 29 de julio de 2016

El día en que el Universitario se quedó sin beisbol

Por Ignacio Serrano
Publicado en Blog.Banesco.com

Gonzalo Márquez es una leyenda, un símbolo de los Leones del Caracas. Es miembro del Salón de la Fama del Beisbol en Venezuela, y la fanaticada capitalina recuerda con nostalgia el que haya defendido los colores de esa divisa hasta el último día de su vida, literalmente.

Márquez es un caso curioso. Disputó 20 temporadas en la LVBP. Jugó las 10 primeras con los melenudos y también las últimas 9. Pero entre ambas pasantías asoma un rarísimo dato: disputó en el medio una campaña con los Navegantes del Magallanes.

¿Gonzalo Márquez con el Magallanes? Tal cual. Pasó una vez.

Los seguidores de los Tiburones de La Guaira posiblemente recuerden a Carlos Moreno como una de las enseñas de esa novena.

Pelotero, técnico, evaluador de talentos, disputó 12 torneos en Venezuela. Actuó con los escualos en los primeros 8 y también en los últimos 3. Entre ambos períodos, también aparece una especie de lunar, por disonante: una justa con los Cardenales de Lara.

¿El Morocho Moreno con una escuadra distinta a los litoralenses? Sí, así pasó.

Márquez y Moreno se cuentan entre los jugadores de los melenudos y los salados que se quedaron sin lugar en el roster en la zafra 1975-1976, cuando ambas franquicias decidieron fundirse transitoriamente en una, creando aquella flor de un día que se llamó Llaneros de Portuguesa.

La voz del pueblo bautizó “Tibuleones” aquel invento. Fue la única vez desde 1952 que la LVBP no se ha jugado en el estadio Universitario.

Los recientes problemas de Caracas y La Guaira para renovar el alquiler del parque ucevista hicieron volar los recuerdos y temer que la historia se repitiera. Si ya pasó una vez, ¿no podría suceder en otra oportunidad?

Aquellos “Tibuleones” Llaneros se mudaron al estadio Bachiller Julio Hernández Molina, en la frontera entre Acarigua y Araure, comprimiendo los dos rosters de las novenas capitalinas. Por eso, jugadores como Márquez y Moreno fueron entregados a otros clubes, temporalmente, a préstamo.

Posiciones encontradas respecto al arrendamiento del estadio motivaron la forzada mudanza. De acuerdo con versiones de prensa, la universidad pidió 1.220.000 bolívares de los viejos y los equipos ofrecieron 965.000. En ambos casos, un dineral en una nación donde un helado costaba un real y los Torontos se vendían a ocho por bolívar.

La Fundación UCV pidió esta vez un aumento cercano a 1.000 por ciento en el canon de arrendamiento, unos 90 millones de bolívares fuertes.

Es un dato entretenido, hacer la conversión en dólares.

La casa que vence las sombras pidió esta vez alrededor de 140.000 dólares al cambio Dicom del 19 de julio, una cifra considerable en la Venezuela de hoy.

En la Venezuela del 4,30, hace 40 años, la UCV quería 284.000 dólares y los clubes ofrecían 225.000. Otros tiempos, otro país.

¿Había que considerar favoritos a aquellos “Tibuleones”? Con los legendarios Víctor Davalillo, Ángel Bravo, César Tovar, Enzo Hernández, Antonio Armas, Diego Seguí y Baudilio Díaz haciendo causa común, sería lógico decir que sí.

Tuvieron una buena importación, además. Cliff Johnson fue líder en jonrones y empujadas de la liga. Steve Luebber resultó el pitcher con más innings.

Los Llaneros no trascendieron, a pesar de tener tanto talento junto. Cerraron la eliminatoria en el segundo lugar, con 33 ganados y 31 perdidos, y cayeron en la semifinal ante los eventualmente campeones Tigres de Aragua.

Meses después, Tiburones y Leones salvaron sus diferencias con la UCV. Al siguiente octubre, Gonzalo Márquez y el Morocho Moreno se pusieron sus uniformes de siempre y el Universitario volvió a llenarse de beisbol.

Publicado en Blog.Banesco.com. Aquí el original.

7 comentarios:

  1. alguien me dice que hace la UCV con ese dinero? le pagan a los profesores mejoran el comedor?

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  2. Nunca ha existido, que yo sepa, una denuncia que indique que ese dinero la UCV lo haya gastado en cosas innecesarias, lo cual lleva a pensar que tiene una utilidad determinada dentro del presupuesto de la casa. Hoy las universidades nacionales tienen asignados presupuestos deficitarios y ese extra ayudará a cubrir los gastos operativos que permitan la continuidad del funcionamiento de la ilustre Universidad Central de Venezuela.

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  3. Nunca ha existido, que yo sepa, una denuncia que indique que ese dinero la UCV lo haya gastado en cosas innecesarias, lo cual lleva a pensar que tiene una utilidad determinada dentro del presupuesto de la casa. Hoy las universidades nacionales tienen asignados presupuestos deficitarios y ese extra ayudará a cubrir los gastos operativos que permitan la continuidad del funcionamiento de la ilustre Universidad Central de Venezuela.

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  4. Esa universidad que supuestamente tiene déficit de presupuesto se esconde en la autonomía para no rendir cuentas de en qué se gasta el dinero, o me vas a decir Roberto que Garcia Arocha vive humildemente con su salario...por favor! Y eso es lo que se ve de anteojito, pero detras de esa pared que pone la autonomia universitaria lo que se esconde es pura maraña con el dinero que la nación da, además de ingresos como este del arrendamiento del estadio! Desafortunadamente ese es el proceder de las autoridades responsables que conllevan al estado actual de las instituciones en el país.

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  5. Hay un contrato firmado y debe respetarse. Aun asi, los equipos hicieron una oferta, en verdad no se que quiere la Ucv..

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  6. Esa fundación son una guarida de delincuentes y deben ser demandados por Incumplimiento de Contrato. El contrato está vigente y debe ser respetado hasta su culminación hasta el último out de la temporada 2017-2018.
    Que el país está en crisis, eso juega en contra de todas las partes, la UCV no es la única institución afectada por la crisis.
    Insisto NO deben sucumbir ante las leoninas exigencias económicas que ponen en la mesa los Representantes de la UCV.

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  7. voy a asumir el papel del abogado del diablo, pero existe una clausula donde indica que SI LAS CONDICIONES ECONOMICAS NO MEJORAN SE PUEDE RENEGOCIAR EL CONTRATO ¨ nadie esperaba que la inflacion tendria un fuerte impacto por lo que la raiz del problema es la terrible economia venezolana que se ve reflejada en nuestro dia a dia y el beisbol no se escapa de esta realidad, y ambos equipos leones y tiburones, de gran fanaticada e importantes ingresos no se preocuparon x hacer aunque sea un proyecto para construir un estadio de beisbol y seguir dependiendo de instalaciones prestadas creo que en estos casos el responsable son los que tiene el capital y los recursos ellos saben sacar sus cuentas y las perdidas que implica jugar fuera de la capital

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