sábado, 23 de julio de 2016

César Izturis, Robert Pérez y otros hijos que cazan ratones

El Emergente
Ignacio Serrano

La familia Izturis, en pleno
La próxima generación de la LVBP puede resultar emocionante. ¿Se imaginan que una final se decida con los batazos de Robert Pérez Jr. y Eliézer Alfonzo Jr., frente a frente?

¿Qué tal una gran jugada de César Daniel Izturis en el short, para un brillante dobleplay? ¿Podrían los Cardenales de Lara, por ejemplo, celebrar una corona gracias a la misma sangre que en 2001 les dio su último título?

Pérez, Izturis, Juniel Querecuto y los hermanos Edwin y Elvis Escobar son hijos de antiguas figuras de los pájaros rojos.

Alfonzo es hijo del líder jonronero de todos los tiempos en la pelota invernal venezolana. Todavía es agente libre aquí y no debería sorprender si pronto es reclutado por los Bravos de Margarita, el equipo de su padre. Ya tiene contrato con los Tigres de Detroit.

Una nueva oleada de vástagos que son famosos antes de saltar al terreno, famosos por su ascendencia en los diamantes, quiere seguir la ruta familiar en los tiempos recientes.

No es un fenómeno nuevo, realmente. Carrasquel, Davalillo, Aparicio son apellidos fructíferos y notables en la historia del pasatiempo nacional.

Los propios Escobar son los más fecundos productores de peloteros profesionales, todos con un pie en La Sabana, hermosa localidad del litoral central, posiblemente el pueblo con más grandeligas per cápita en este lado del Arauca vibrador.

José Escobar llegó a las mayores. Su hijo Edwin también. Elvis todavía es aspirante. Sus sobrinos Kelvim y Alcides lograron un nivel estelar. Vicente Campos todavía puede llegar y también es un Escobar.

No siempre los gatos beisboleros cazan ratones, sin embargo.

A contrapelo del refrán popular, Magglio Ordóñez Jr. acaba de quedar en libertad, tras un intento poco afortunado con los mismos Tigres de Detroit con los que su padre brilló.

Oney Guillén trató de seguir los pasos de Oswaldo y no cuajó. Ozney, el menor de la casa, todavía lo intenta en una liga independiente.

Los hijos de Ugueth Urbina tampoco pudieron replicar la senda del que fuera uno de los mejores relevistas de su tiempo. Hasta ahora lo impidieron las lesiones, mayormente. Ni Ugueth Jr. ni Juan han lanzado este año en el ámbito profesional y el futuro de sus carreras parece en riesgo, pese a todavía ser jóvenes.

César Suárez acaba de colgar los spikes, luego de una buena carrera en la LVBP. Quiere dedicarse a la gerencia. Buen trabajo. Su padre, del mismo nombre, fue Novato del Año con las Águilas del Zulia, hace casi tres décadas.

La sangre no es un condicionante definitivo para hacer de un niño una futura estrella, por más que Urbano Lugo Jr., Cristóbal Colón (sobrino del Chico Carrasquel) o Yangervis Solarte (sobrino de Roger Cedeño) puedan afirmar lo contrario.

Luis Aparicio Ortega no tenía forma de saber que esa criatura que cargó entre sus brazos, a la que bautizó Luis Ernesto Aparicio Montiel, resultaría un shortstop incluso mejor que él, que ya era famoso en el Caribe.

Pero no deja de entusiasmar la idea de admirar algún día a César Daniel Izturis haciendo un dobleplay de feria, como aquellos que le dieron un Guante de Oro a su padre, o ver que alguna final en el futuro se pueda resolver con los jonrones de los hijos de Eliézer Alfonzo y Robert Pérez.

Publicado en El Nacional, el sábado 23 de julio de 2016.

12 comentarios:

  1. Me causa suspicacia y confirma mi teoría que el dueño de este blog tiene serios recelos contra Alex Cabrera, olvidando a Ramón Cabrera que ya jugó en las grandes ligas y ni siquiera es mencionado en alguna parte de su columna.

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  2. Sr Cristhofer ciertamente no menciona a los Cabrera pero tampoco menciona a los Armas ni a los Concepcion. Yo creo que pudo ser por olvido mas que por fijacion con Alex Cabrera pero en todo caso solo Ignacio Serrano lo podra aclarar.

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  3. Tampoco menciona a Edgar Alfonzo y su hijo el lanzador.

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  4. Tampoco menciona a Edgar Alfonzo y su hijo del mismo nombre quien es lanzador.

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  5. Es que son muchos, también están Álvaro Espinoza y Raúl Chávez, Pablo Torrealba y Steve Torrealba, y así habrán muchos más.

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  6. Tampoco menciona a Rougned Odor sobrino de Rouglas

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  7. Tampoco menciona a Rougned Odor sobrino de Rouglas

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  8. Tampoco nombra a Antonio Armas con sus hermanos e hijo Tony Armas Jr.

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  9. Tampoco nombra a Antonio Armas con sus hermanos e hijo Tony Armas Jr.

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  10. Si el caso fuera de recelo hacia alex cabrera. Mencione a algun periodista deportivo hoy por hoy que escriba algo bueno sobre el. Mas bien serrano ha sido flexible a los demas articulos que he leido de otros periodistas.

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  11. Yo pienso que Ignacio es uno de los columnistas de beisbol mas serio y mejor informado que tenemos en Venezuela, dudo que su omision se deba a a algo mas que falta de espacio o simple olvido. Haria falta una columna muy larga para hablar de todos los grupos familiares que han visto accion en el beisbol profesional venezolano

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  12. Lo increíble de la polémica del primer comentario es que nadie opinó sobre la esencia del artículo, como lo es que una segunda generación de peloteros, hijos de aquel buen grupo de los cardenales de los 90 sea quien los pueda sacar de la sequía de títulos o lo lo menos sea una esperanza.

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