jueves, 23 de junio de 2016

Williams Pérez y la renovación de los Cardenales

El Emergente
Ignacio Serrano

Los Cardenales han sufrido una dolorosa sequía en los últimos años. Han quedado fuera de los playoffs una y otra vez, incluso en temporadas con récord positivo, como pasó en esta última. Se entiende, pues, que hayan  decidido tomar medidas drásticas.

Jugadores que eran emblemas de la divisa han salido en distintos cambios con otras novenas.

Se fue Luis Jiménez, el histórico jonronero. Hernán Iribarren, un producto de la granja, también fue cambiado. Félix Hernández pasó al Magallanes, con todos sus galones. Tomasito Pérez quedó libre, y tuvo que retirarse con Anzoátegui, lejos de su Barquisimeto natal. Se marchó César Izturis. Y ahora, se va José López, el querido Celestino, jugador apreciado por la afición cardenalera, de sólida trayectoria profesional.

Celestino es parte de la historia de la divisa. Pero viéndolo de cerca, su contrato en Japón le hizo faltar en los últimos años. Los pájaros rojos han entregado a un guerrero con galones, pero era un guerrero ausente.

Nada más por allí, hay una ganancia. El pitcher Williams Pérez, la pieza principal en el cambio con los Caribes, es de Acarigua y quiere lanzar en la 2016-2017, ante la cercanía del Clásico Mundial.

Quizás sea la única vez en buen tiempo que el llanero se presente a Barquisimeto. Quizás no. Dependerá de su consolidación como pitcher de Grandes Ligas. Si eso ocurre, será un ave migratoria. Si no, podría unirse con más regularidad a Raúl Rivero.

La apuesta tiene sentido al comparar la edad de Pérez (25 años, recién cumplidos) con López (34, en noviembre). Al primero le queda muchas más temporadas en los diamantes, en teoría. Los larenses ganan tiempo, al adquirirlo.

Ganan también en una posición clave: el pitcheo. En ese sentido, recibirán un valioso aporte en la recta final de la 2016-2017, si el bigleaguer se reporta, como se espera, y dispondrán de otro brazo para el relevo, en Kendy Batista.

Batista es de la zona y viene de recuperar su carrera, con una buena cosecha en la pasada eliminatoria. No es un prospecto, pero puede colaborar en el relevo intermedio.

Lara es ahora un elenco más prolífico, en ese sentido. Agregó a David Martínez y Jesús Sánchez en el pacto por el Rey Félix. Sumó al especialista zurdo Ángel Calero, además del prospecto Celis Flames, en el pacto por Anderson De La Rosa.

La reconstrucción del bullpen occidental es interesante. Todos esos nombres se unen a los abridores Rivero y Néstor Molina, y a los apagafuegos César Jiménez, Yoervis Medina, Johnny Montoya, Richard Castillo, eventualmente Luis Avilán y al grupo de jóvenes que completarán el grupo. Súbitamente, el panorama luce más favorable.

Claro que hay un costo. López sale para que llegue Pérez, pero también se marchan Jesús Solórzano y Roberth Fernández.

Solórzano era un prospecto interesante, pero ya está por cumplir 26 años de edad y todavía no pasa de Doble A. Últimamente ha estado bateando con buen contacto en esa categoría, sin muchos extrabases. Por ahora, sigue siendo un cuarto o quinto outfielder, pese a las expectativas.

Fernández es zurdo, lo que de por sí vale, pero todavía no pone buenos números en Novatos. Tiene 21 años de edad. El tiempo dirá.

Los Cardenales entregaron a uno de sus símbolos. Perdieron mucho, ciertamente. Pero ganaron más.

Publicado en El Nacional, el jueves 23 de junio de 2016.

1 comentario:

  1. Buen cambio por lo menos el chamo perez quiere jugar celestino ni se acercaba al estadio a visitar a sus compañeros

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