miércoles, 22 de junio de 2016

Guía para descubrir Barquisimeto en la Serie del Caribe

Por Ignacio Serrano
ESPN Digital

La Serie del Caribe nunca se ha celebrado en Barquisimeto, la casa de los Cardenales de Lara. Esa omisión histórica está por terminar.

Los barquisimetanos han pasado casi 70 años viendo de lejos la competencia, a pesar de las cuatro coronas de los pájaros rojos en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional y aunque se trata de una región con una rica historia beisbolera.

Barquisimeto fue seleccionada la semana pasada por los equipos de la LVBP para fungir como sede del clásico de febrero en la próxima ocasión en que este país suramericano sea anfitrión de la competencia, en 2018.

La decisión es justa. Aunque Margarita es considerada como la plaza ideal por muchos, incluyendo al mismísimo comisionado Juan Francisco Puello Herrera, por sus playas y plácidos atractivos vacacionales, el hogar de los Cardenales tiene hondas raíces beisboleras y cuenta con hermosos lugares que visitar.

TIERRA DE BEISBOL
Lara fue parte del beisbol profesional en América Latina desde incluso antes de su entrada a la LVBP.

Venezuela es el único país de la región que ha contado simultáneamente con dos circuitos invernales con el aval oficial de la MLB, gracias a la desaparecida Liga Occidental, que reunía a las divisas de más raigambre en el vecino estado Zulia. A ella se sumaron los pájaros rojos en 1962, tras la desaparición del histórico Gavilanes.

Más de medio siglo antes había llegado el beisbol a la población de los crepúsculos, así reconocida por la peculiaridad de sus atardeceres.

Legendarios elencos, como el América y el Japón, escribieron páginas de brillo en la pelota amateur de este país. Con sus uniformes llegaron a jugar verdaderas estrellas, como el boricua Orlando “Perucho” Cepeda, padre del inmortal “Peruchín”, y el cubano Martín Dihigo o Jesús “Chucho” Ramos, el segundo venezolano en llegar a las Grandes Ligas.

Hoy, la Liga Tradicional Caroreña mantiene viva esa llama, con un torneo semi profesional que anualmente se disputa en la cercana ciudad de Carora.

Allí topan elencos de abolengo: Torrellas, Buenos Aires, Liceo y La Guzmana. Las tribunas se llenan y la final de cada justa es un suceso en la zona. Con esos uniformes han jugado muchos ex bigleaguers, en busca de recuperar el impulso que les lleve de vuelta a la alta competencia, como en su momento hicieron Tomás Pérez y Luis Jiménez.

Los Cardenales nacieron precisamente en Carora, en 1942, en esos tiempos del beisbol aficionado, tomando su nombre del ave que típica del estado.

Desde muy temprano, los plumíferos contaron con el decidido apoyo de Antonio Herrera Gutiérrez, quien consiguió llevar la novena al seno de la LVBP, en 1966, y en cuyo honor se rebautizó el estadio donde en 2018 se jugará la Serie del Caribe.

¿CÓMO ES BARQUISIMETO?
La ciudad está ubicada en el occidente de Venezuela, a unos 400 kilómetros de la capital Caracas. El trayecto a las urbes centrales puede recorrerse casi de manera íntegra por amplias autopistas.

Dispone de un aeropuerto pequeño, para los estándares internacionales, pero adecuado. La mayor parte de los visitantes llegan haciendo escala primero en otros puntos, principalmente en el aeropuerto caraqueño de Maiquetía.

El clima es seco y cálido todo el año, sin llegar a ser sofocante.

¿QUÉ HACER EN BARQUISIMETO?
Barquisimeto es una ciudad musical, muy ordenada y llena de atractivos para sus pobladores y visitantes. Esta es una pequeña sugerencia de las cosas que pueden hacerse allí, en las horas que deje libre la Serie del Caribe.

Saludar a la Divina Pastora. La patrona de la ciudad se encuentra en el Santuario de Santa Rosa. Cada 14 de enero se lleva a cabo la mayor procesión que conozca América Latina, con millones de fieles —y algunos turistas— acompañando a la imagen mariana en su recorrido hasta la Catedral. La historia de la Divina Pastora es tan hermosa y conmovedora como la fe de sus seguidores.

Recorrer los principales monumentos. El Manto de la Virgen es el monumento mariano más grande del mundo. La Flor de Venezuela es una hermosa y gigantesca obra de arte, que en su momento engalanó el pabellón de Venezuela en la Exposición Mundial de Hannover, Alemania, y que hoy despliega sus 16 coloridos pétalos retráctiles en Barquisimeto. El museo de la Divina Pastora, en Santa Rosa, también es imperdible, como lo son la Catedral y el Museo de Barquisimeto, ubicado en el centro, cerca de la casa de gobierno, el Palacio Municipal y la Plaza Bolívar. Los organizadores de la Serie del Caribe quieren hacer de la Flor de Venezuela y su bello bulevar un punto de referencia durante el clásico regional.

Comprar un cuatro. Se trata del instrumento más utilizado en la música venezolana, desde el joropo llanero a la gaita zuliana o el galerón oriental. Barquisimeto es una ciudad musical y por doquier se consigue el popular instrumento, fabricado por artesanos y lutieres.

Visitar Tintorero. Es un pequeño poblado situado en la salida de la ciudad hacia occidente, conocido por sus fabulosos artesanos, especialmente aquellos que trabajan la madera o las coloridas telas, que allí mismo hilan.

Conocer El Tocuyo. La urbe fue fundada en 1545 y llegó a ser un centro poblado de importancia vital en los tiempos de la conquista española, capital transitoria de Venezuela. Aún pueden verse edificaciones coloniales y ruinas históricas que dejó uno de los varios terremotos que han azotado la región. Los lugareños recomiendan conocer igualmente la zona colonial de Carora.

Caminar por Las Trinitarias, el Metrópolis o el Sambil. Porque también se puede salir de compras o conseguir un buen restaurante en alguno de los modernos centros comerciales de Barquisimeto.

Recorrer los viñedos en Altagracia. En esta localidad se produce un vino exquisito, algo impensable en este país caribeño hace dos o tres décadas. Bodegas Pomar permite conocer el lugar y realizar catas.

Recorrer Destilerías Unidas, en La Miel. El lugar queda en la vía hacia Acarigua. Allí se produce el célebre Ron Diplomático y es factible conocer cómo es su elaboración, así como llevar a cabo una cata guiada.

Probar queso crineja y el cocuy. En cualquier carretera o autopista, saliendo de Barquisimeto o llegando a la ciudad, es factible conseguir ventas de estos típicos productos de la zona. También hay lugares más formales donde adquirirlos. Hay productores de cocuy de muy alta factura, como Miguel Jaime o Na’guará. Dice una leyenda que fue la bebida favorita del emperador Carlos Quinto. Es prima hermana del tequila, ya que es producto de la destilación del agave típico de la región, y resulta una verdadera delicia para los catadores.

Disfrutar la paz de Sanare. La zona queda a unos 40 minutos de la ciudad, en la vía a Quíbor, subiendo la cordillera Andina. Sus posadas son espectaculares. Muchos venezolanos visitan los Altos de Veracruz y Jabón, a donde acuden a volar en ícaro.

Comer. La gastronomía tocuyana y caroreña es reconocida por su exquisita tradición mantuana. El chivo es típico de la mesa regional. Recomiendan probar los pepitos en alguna de las muchas ventas existentes; se trata de sabrosos emparedados de carne picada, que muchos barquisimetanos acostumbran a comer como epílogo a sus noches de fiesta.

Retratarse en El Obelisco. Fue por mucho tiempo la gran atracción de la ciudad, en una época en la que no abundaban las edificaciones de gran altura en el estado Lara. Sigue siendo símbolo de esta urbe tranquila y queda muy cerca del estadio. Así que no hay excusa.

Publicado en ESPNdeportes.com, el miércoles 22 de junio de 2016. Aquí el original.

2 comentarios:

  1. Y eso que se les olvido las cascada del vino y los humocaros y las lonas de cubiro e igual que Guadalupe

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