jueves, 26 de mayo de 2016

Juventud, divino tesoro

El Emergente
Ignacio Serrano

Miguel Cabrera y el Kid, junto a V-Mart después
del rescate 400 de Rodríguez
Francisco Rodríguez necesitó 878 juegos para llegar a 400 salvados en las Grandes Ligas. Son más que los requeridos por Lee Smith (848), John Franco (837), Billy Wagner (813) Trevor Hoffman (707) y Mariano Rivera (697), los otros integrantes del exclusivo club.

Entonces, ¿por qué se dice tanto que llegó antes que nadie a las cuatro centenas de rescates? Sencillamente porque lo que cuenta es la edad, no el número de encuentros, especialmente cuando se trata de usar este hito para proyectar lo que puede ser de la carrera del Kid en el resto del camino.

Porque Rodríguez acumula más encuentros disputados que sus pares al cruzar esta difícil frontera, sí, pero también tiene, potencialmente hablando, la posibilidad de acumular más apariciones y, en consecuencia, muchos más salvamentos, antes de retirarse.

La opción del caraqueño para alcanzar a Rivera como el líder de todos los tiempos pasa por sumar 36 salvamentos más en 2016 y agregar otros 36 en promedio de 2017 a 2022, cuando tendrá 40 años de edad.

¿Es imposible? No. El panameño y Hoffman preservaron más de 200 triunfos a una edad en la que la mayoría de los relevistas ya se han retirado. Mientras Smith se fue apagando, Billy Wagner se lesionó y el camino se le terminó a John Franco, ellos siguieron adelante.

Para ir tan lejos hace falta talento, éxito, salud, suerte y capacidad de adaptación. En una palabra: durabilidad.

Rodríguez la tiene más fácil en el papel que sus dos predecesores más célebres, pues estos, al llegar más tarde a las mayores, tuvieron que mantener el brillo a los 42 o 43 años de haber nacido para completar las seis centenas.

En medio de la descomunal tarea que tiene por delante el capitalino, posee una ventaja que puede resultar preciosa: haber dado el salto a la gran carpa a una edad en la que la mayoría de los bigleaguers aún está formándose en las menores.

Por eso le arrebató a Smith el privilegio de ser el pitcher más joven con 400 salvados; porque se graduó un tiempo después de celebrar su vigésimo cumpleaños. Y por eso cada semana seguimos descubriendo nuevas pruebas de grandeza en los casos de Miguel Cabrera, Félix Hernández y José Altuve.

Todos coinciden en su precocidad. Cabrera también dio el salto a los 20 años de nacido. Altuve a los 21. Hernández a los 19.

Es eso lo que permite poner en contexto lo que van haciendo. El Rey Félix, por ejemplo, ya es dueño de varias marcas absolutas en Seattle y entre venezolanos. Pero, además, facilita la comparación con sus antecesores.

Hernández cumplió 30 en abril. Al soplar las velitas del pastel, mostraba 2.148 ponches en su cuenta. En ese momento de sus vidas, únicamente los inmortales Walter Johnson, Nolan Ryan, Sandy Koufax, Bert Blyleven, Don Drysdale, Pedro Martínez y el legendario Sam McDowell tenían tantos fusilados.

Cabrera cumplió 33 también el mes pasado y ya superó los 500 dobles, los 400 jonrones, las 1.400 impulsadas y los 2.300 hits. En ese momento de su vida, únicamente Albert Pujols había hecho algo semejante.

Contrastes así, nacidos de la temprana llegada de cada uno a la MLB, permiten soñar con cosas aún más grandes para ellos.

Entre esas cosas, está la posibilidad de que el Kid alcance a Hoffman y eventualmente a Rivera, si a aquel divino tesoro agrega la durabilidad.

Publicado en El Nacional, el jueves 26 de mayo de 2016.

1 comentario:

  1. Buenas tardes Ignacio excelente tu columna, pero porque este formato de fondo transparente que dificulta la lectura? Se puede cambiar?

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