domingo, 15 de mayo de 2016

El súbito desplome de los Tigres

El Emergente
Ignacio Serrano

¿Se apresuraron los Tigres al renovarle el contrato a Brad Ausmus?

La divisa de Miguel Cabrera y Víctor Martínez juega en una ciudad donde la opinión pública mantiene una relación cordial con el equipo.

Mike Illitch, el propietario de la novena, es tenido como un benefactor por el gran público, por las importantes inversiones que ha hecho, a fin de mantener un club competitivo.

Ausmus, además, fue pelotero de los felinos, catcher titular por mucho tiempo, cordial en el trato y correcto en su proceder. Fue figura de la franquicia, elegido por ese motivo como heredero del legendario Jim Leyland, una vez que “el Viejo”, como le decía con afecto Magglio Ordóñez, decidió pasar al retiro.

Abundan las razones para que el ex receptor continuara al frente del conjunto, a pesar del pésimo desempeño colectivo en 2015 y su manera de manejar el pitcheo.

Posiblemente le ayudó el hecho de que Dave Dombrowski, presidente y gerente general hasta hace meses, dejó boquetes abiertos antes de aquella justa, tanto en el lineup como especialmente en el cuerpo de relevistas.

Ausmus no podía pagar por los errores de Dombrowski, quizás pensó Al Ávila, el cubano que hoy ocupa la gerencia y quien, durante los últimos lustros, trabajó como mano derecha del depuesto ejecutivo.

Quizás el mal resultado de entonces estuviera atado a la crónica falla en el relevo. Pero ¿cómo evaluar, entonces, este desplome de ahora, con este bullpen que encabeza Francisco Rodríguez y donde ahora hay bomberos de fuste?

Diez derrotas en once juegos hasta el viernes representan un descalabro. Y por primera vez, la crisis no encuentra fondos en el ánimo de la nación tigrera. Ya no es el equipo que venía de ganar la división, como en anteriores veces; esta sería la segunda eliminación consecutiva.

Puede que haya tiempo para corregir. Después de todo, ha transcurrido menos de una cuarta parte del calendario; Reales e Indios no carburan y los Medias Blancas todavía deben demostrar que son un contendor real, no uno de esos espejismos de mitad de campaña.

Cabrera, el cubano J.D. Martínez y Justin Upton todavía no empiezan a producir al ritmo que de ellos se espera, aunque la parte baja del lineup es preocupantemente fría y la rotación sigue sin consolidarse, gravísimo mal que aqueja ahora al staff.

¿Cuántas ventajas puede preservar un bullpen, si los abridores no mantienen la pizarra?

El recién llegado Jordan Zimmerman ha cubierto la marcha del as David Price. Pero todos los demás integrantes del quinteto tenían más de 5.00 de efectividad antes del encuentro del viernes. Así, es imposible tener récord positivo.

En parte ha sido mala suerte. Daniel Norris comenzó lesionado y ha estado muy mal a su vuelta, en Triple A. El buen prospecto Michael Fullmer aún no se adapta a las mayores.

También hay motivos de alarma. Justin Verlander parece que no será más el serpentinero impactante de sus mejores años. Aníbal Sánchez continúa en la senda de la inconsistencia. Y claro, está Mike Pelfrey, el mayor despiste en el diseño de la actual divisa.

Queda tiempo por delante y dinero en las arcas para reaccionar. Pero si esa rotación no endereza, de nada valdrán los batazos que Cabrera empezará a dar, ni la llegada de un nuevo estratega. Y el momento de enderezar es ya.

Publicado en El Nacional, el domingo 15 de mayo de 2016.

7 comentarios:

  1. La gerencia en el papel hizo sus deberes . Pienso que es cuestión de tiempo para que el equipo enderece el rumbo

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  2. A me parece que Ausmus no es el más indicado para dirigir a los tigres, tenían que haberlo cesanteado tal cual como lo anunciaron la temporada pasada.Un equipo con tanta presencia latina necesita un manager mas agresivo mas alegre.

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  3. El problema se llama Al Avila, este señor no esta capacitado para ser General Manager de esta franquicia.

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  4. El problema se llama Al Avila, este señor no esta capacitado para ser General Manager de esta franquicia.

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  5. El problema comenzó cuando invirtieron tanto dinero en un solo lanzador. Con esa cantidad hubiesen buscado 2 lanzadores de mediano cartel. Un solo palo no hace montaña. El manager poco puede hacer cuando los abridores no logran llegar ni al 6to ining.

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  6. Estaba claro que Pelfrey era solo una apuesta. Sólo eso. Y este equipo no está para apostar. Aprovecharon a Zimmerman que sabíamos que daba grantia. Son movimientos premeditados pero no grantizados. Creo que debieron buscar más por ejemplo. Cueto Grenkey lattos Kennedy por nombrar algunos que estuvieron disponibles. Anibal Sánchez u Verlander ya vienen en descenso. No hay manera que sean consistentes. Eso lo sabían ellos. Sólo lanzaron apuestas. Sólo Zimmerman era concreto y casi seguro ganador.

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  7. Estaba claro que Pelfrey era solo una apuesta. Sólo eso. Y este equipo no está para apostar. Aprovecharon a Zimmerman que sabíamos que daba grantia. Son movimientos premeditados pero no grantizados. Creo que debieron buscar más por ejemplo. Cueto Grenkey lattos Kennedy por nombrar algunos que estuvieron disponibles. Anibal Sánchez u Verlander ya vienen en descenso. No hay manera que sean consistentes. Eso lo sabían ellos. Sólo lanzaron apuestas. Sólo Zimmerman era concreto y casi seguro ganador.

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