miércoles, 18 de mayo de 2016

El ejemplo de Armas, Galarraga y Cabrera

El Emergente
Ignacio Serrano

Levante la mano quien tuvo la suerte de ver a Antonio Armas bateando un jonrón. El primer slugger de Venezuela en las Grandes Ligas seguía un guión único, cuando enviaba lejos la pelota. Trotaba alrededor de las bases, sin aspavientos, probablemente gozoso, pero sin hacer burla del rival ni jactarse de lo largo de su estacazo.

Vaya que Armas dio tablazos sonoros. Fue estrella en la LVBP y en la Serie del Caribe, pero, sobre todo, brilló como antes ninguno de sus compatriotas en la MLB.

Dos veces fue el máximo  jonronero en la Liga Americana. ¿Y cómo festejaba sus conexiones? Bajando la cabeza, sin gestos de ningún tipo y recibiendo las palmadas de coaches y compañeros.

¿Recuerdan los vuelacercas de Andrés Galarraga? También encabezó en un par de oportunidades su circuito, la Nacional.

Elevó a 47 el récord de bambinazos para criollos en las mayores. En tres temporadas diferentes superó las cuatro decenas. Se retiró con 399 pelotas para la calle en la gran carpa.

Cada quien tendrá su cuadrangular favorito, entre todos los que dio el Gran Gato. Pudiera ser aquel que montó en el antepenúltimo escalón de un repleto estadio Universitario, vistiendo el uniforme del Caracas, por todo el jardín central. O quizás ese que le sacó al astro Kevin Brown, uno de los más largos de todos los tiempos, en el enorme Dolphin Stadium.

Cada uno de esos descomunales jonrones de Galarraga era seguido por el mismo guión: mirada al frente y a trotar por las almohadillas.

¿Puede alguien creer que el gigantón de Chapellín no disfrutaba de sus logros?

Robert Pérez escaló hasta el primer  lugar de todos los tiempos entre los bateadores de la LVBP con semejante costumbre. Una vez, en el Universitario, nos habló de eso que los propios peloteros desde hace algún tiempo llaman “perreo”, que consiste en gesticular estentóreamente o quedarse de pie en el home, observando salir la pelota, para remarcar la distancia recorrida o el carácter decisivo de la conexión, lo que tiene su contraparte en esos pitchers que hacen otro tanto cuando consiguen un ponche. Eso no iba con él, soltó la Pared Negra.

Miguel Cabrera envió la pelota el domingo a más de 460 pies de distancia. Como ha hecho más de 400 veces en su carrera, corrió suavemente alrededor de las bases, sin más ni menos. Sus legendarios compatriotas se retiraron hace mucho. Pero su ejemplo —y el de tantos otros de sus colegas, hoy— es la prueba de que no se trata de épocas distintas, sino de estilo.

Cabrera ha preferido dejar que sus habilidades hablen, como antes hicieron Galarraga o Armas. No necesita gestos que pretendan grandeza, no necesita pedirle alboroto al graderío. Lleva a los hechos, como aquellos hicieron, las palabras de Melvin Mora, integrante del Salón de la Fama de los Orioles, para quien la verdadera grandeza de un pelotero consiste en demostrar deportividad cuando se está arriba.

Hay quienes disfrutan esos gestos y consideran que son parte inherente del beisbol actual. Cabrera lo desmiente con cada vuelacercas, posiblemente porque considera también que son jactancia y a menudo una falta de respeto al adversario.

Armas no necesitaba jactarse de su fuerza, sólo hacía lo suyo y ya. Galarraga jamás irrespetó a un rival. Por ello ocupan ese sitial que jamás abandonarán.

Publicado en El Nacional, el miércoles 18 de mayo de 2016.

14 comentarios:

  1. La humildad hace grande a las personas en cualquier faceta de la vida. Y mas aun cuando se trata de estrellas del deporte..... Así como admiro a estos caballeros, también deploró a sus contra parte, ejemplos como el de Bautista y el de Alex Cabrera. Aquí en la Lvbp son de pésimo gusto, en mi humilde opinion

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  2. Amigo Omar, de acuerdo con usted, pero difiero un poco, considero que hay jugadores que son showman que hay gente que paga solo por verle jugar, y hay otros que se deben al publico creo que eso del perreo no quita la humildad de las personas es una adicion mas al juego de pelota que hace que la fanaticada se meta en el juego, ojo sin caer en la violencia, por que yo recuerdo un perreo de Miguel Cabrera botandosela al kid Rodriguez y otro mas de Juan Rivera al mismo lanzador, y en el articulo nombran al primero entonces...Migue debe ser nombrado en el escrito de Ignacio Serrano?

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    1. De acuerdo amigo Ankel, muy respetable su punto de vista

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    2. el perreo de miguel hacia el kid... fue una prueba de su propia medicina... para ese tiempo el kid se creia invensible y a causa de eso le gustaba perrear y muy fuerte...

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    3. Pero esas actuaciones (el perreo) mas adelante led trajo problemas a ambos, e incluso hasta llegaron a alcanzar algo de repudio y rechazo por parte de la fanaticada, e incluso, estuvieron ambos en los programas de la MLB para controlar la ira y las emociones, lo que redundó favorablemente para el devenir de sus carreras, una cosa es la emoción particular que puede provocar una jugada especifica en un momento especifico, pero en el deporte, tanto como en la vida misma, se debe actuar con gallardía y respeto al contrario (de hecho es lo que se conoce como espíritu deportivo)... Entonces, creo que si debe estar mencionado tal como lo hace el gran amigo Ignacio Serrano, porque una de las cosas que me alejaban de ese sentimiento de orgullo hacia Miguel Cabrera, era justamente esa altivez y poca humildad que transmitía (pero tuvo que sucederle lo de la violencia domestica, aparte de la leyenda urbana que se instaló aqui en Venezuela donde estuvo involucrado F. Buttó -dejemoslo alli que eso es harina de otro costal-). En fin, a celebrar tus logros y exitos, pero con respeto, ademas que para eso te pagan no para andar de berrinchoso por un jonron o un ponche, y Miguel al igual que el Kid, han dejado eso a un lado (este ultimo, después de las variadas tanganas que ha provocado y se ha visto inmerso.... (creo que fui demasiado extenso). Reconozcamosle entonces su crecimiento como peloteros y mucho mas allá, como personas!!!

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  3. Así mismo es Sr. Ankel Miguel Cabrera también se perreaba sus batazos en la Lvbp. No se le crítica porque el Kid era el papá del perreo en esos momentos. Así que Miguel no es un santo comparable con el Gato ni menos con Armas.

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  4. El perreo está muy mal, eso no debe venir del pelotero, eso hay que dejarselo es a los fanáticos, el fanático que haga lo que quiera... pero hoy en día el pelotero no logra entender eso ni lo entenderá, al no haber sanción inmidiata se seguiran armando las coñazas. Aquí mucha gente criticó al kid, pero no vieron lanzar a uguet urbina, igual pasaba con oscar manacho enriquez, richard garcéz, francisco butto y un largooooo etc... Eran pitchers mojoneados y perreadores. Una vez eddie diaz tomó una linea lanzandose hacia un lado y al levantarse sel piso soltó un vulgar movimiento de cintura... aaaah pero si luego en un turno al bate le parten una canilla, no logran explicarse el pir qué.
    En resumen, las ligas deben reforzar esos temas con los beisbolistas para hacer integro el deporte, el negocio y el espectáculo.

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  5. El perreo está muy mal, eso no debe venir del pelotero, eso hay que dejarselo es a los fanáticos, el fanático que haga lo que quiera... pero hoy en día el pelotero no logra entender eso ni lo entenderá, al no haber sanción inmidiata se seguiran armando las coñazas. Aquí mucha gente criticó al kid, pero no vieron lanzar a uguet urbina, igual pasaba con oscar manacho enriquez, richard garcéz, francisco butto y un largooooo etc... Eran pitchers mojoneados y perreadores. Una vez eddie diaz tomó una linea lanzandose hacia un lado y al levantarse sel piso soltó un vulgar movimiento de cintura... aaaah pero si luego en un turno al bate le parten una canilla, no logran explicarse el pir qué.
    En resumen, las ligas deben reforzar esos temas con los beisbolistas para hacer integro el deporte, el negocio y el espectáculo.

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  6. Con el permiso de los comentaristas anteriores, lo del perreo a mi no me parece mal, eso es un paradigma a romper, un pelotero puede disfrutar y celebrar
    un logro a su manera sin que eso signifique una burla al contrario, creo que muchos lo usan para autoestimularse y subir su adrenalina asi como tambien sirve como valvula de escape ante la presion del juego,ahora, porque se ve mal cuando un beisbolista celebra un logro y no se ve mal cuando un futbolista celebra un gol

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  7. El perreo siempre ha existido. Barry bonds perreaba hasta los elevados que agarraba haciendo movimientos con su guante. A el primer cerrador que vi perreando fue a carlos perez con montreal y fue el ejemplo que tomo urbina. A unos le lucen y a otros no. Carrara con cardenales parecia un payaso mas bien cuando perreaba. Pero es parte del show. El beisbol se a vuelto comercial. Por eso que la gente de arriba quiere cambios. Y de verdad que el beiabol de antaño lo estan acabamdo.

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  8. Yo no estoy en contra de eso que llaman perreo, pero si un lanzador se perrea sus ponches entonces debe estar dispuesto a aceptar que cuando le conecten un jonron lo van a perrear y esa situación en particular no debería ser motivo de trifulcas.

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  9. El perreo es parte inherente a la personalidad de algunos peloteros. No es que esté bien o mal, simplemente es. Personalmente lo veo como parte del gran show que es este deporte ¿Se imaginan a todos los protagonistas del espectáculo con el mismo comportamiento y reacción ante un ponche o un jonrón? No es por nada pero que fastidio sería.

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  10. El perreo es parte inherente a la personalidad de algunos peloteros. No es que esté bien o mal, simplemente es. Personalmente lo veo como parte del gran show que es este deporte ¿Se imaginan a todos los protagonistas del espectáculo con el mismo comportamiento y reacción ante un ponche o un jonrón? No es por nada pero que fastidio sería.

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  11. el perreo de miguel hacia el kid... fue una prueba de su propia medicina... para ese tiempo el kid se creia invensible y a causa de eso le gustaba perrear y muy fuerte...

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